sábado, 21 de noviembre de 2009
Valoración:
CARLOTA FOMiNAYAMADRID. «Sorpresiva», «sin debate» y «no progresista». Así calificó el partido socialista la propuesta de Tomás Gómez, líder del PSM, de eliminar el Impuesto de Patrimonio. La medida
5-12-2007 02:49:55
CARLOTA FOMiNAYA
MADRID. «Sorpresiva», «sin debate» y «no progresista». Así calificó el partido socialista la propuesta de Tomás Gómez, líder del PSM, de eliminar el Impuesto de Patrimonio. La medida no dejó indiferente a nadie. Para muchos integrantes de esta formación, incluido Rafael Simancas, antecesor de Gómez en el cargo, el impuesto había que mantenerlo, frente al criterio de njuevo cuño de Zapatero.
Las razones que daban los más críticos para no eliminarno era que suponía «un instrumento de control adicional al IRPF, ya que grava a los niveles más altos de la renta». Otros apuntaban que no se podía plantear la supresión de un impuesto sin siquera debatirlo primero o aprobarlo en un Congreso Extraordinario» y también a que la «Comunidad estaba excediendo sus propias competencias, ya que instaba al Gobierno de España a que lo generalice en todas las comunidades autónomas». Algunos compañeros de Gómez apuntaban incluso a que lo único que podría tener un efecto positivo para la mayoría de los madrileños era «la subida del mínimo exento de ese patrimonio», o a que «llamaba la atención que el líder del PSM no exigiera la transferencia de cercanías ni el traspaso de competencias a los ayuntamientos».
Todo parecía concluir que la mayoría del partido estaba en contra de eliminar este impuesto. Hasta el mismísimo vicepresidente económico, Pedro Solbes, dijo en el Senado que «no había que suprimirlo». A la negativa se unió Izquierda Unida, que puso tierra de por medio con respecto del líder de los socialistas madrileños y de lo que consideraron en su momento «un viaje a toda velocidad hacia la búsqueda del centro» político.
El partido se manifestó definitivamente en el último pleno que tuvo lugar en la Asamblea de Madrid a últimos de octubre. Aquel día, el PSOE votó en contra la propuesta hecha por Esperanza Aguirre de solicitar al Gobierno la supresión el Impuesto. En aquel momento, los 61 votos populares vencieron a los 52 contrarios de PSOE e IU, lo que daba a entender que el partido socialista no apoyaba en absoluto la medida propuesta por el recién estrenado líder de los socialistas, lo justificaron diciendo que «entendían que la presidenta Aguirre podía plantear por si misma su supresión».
En línea con Aguirre
Por lo demás, con aquella iniciativa, fue también la primera vez desde que Tomás Gómez fuese elegido secretario general de los socialistas madrileños que coincidía con Esperanza Aguirre en el fondo de la cuestión, aunque no el tiempo. Así, el mismo día en que la presidenta regional anunciaba para 2008 la rebaja del tipo máximo del Impuesto de Patrimonio en un 40% (del 2,5% al 1,5%), y su total supresión para 2010, el líder del PSM pedía una reducción del 85% (un 2,125%) y una supresión absoluta en tan sólo dos ejercicios. Es decir, pedía exactamente lo mismo, pero que encima se llevara a cabo mucho más rápido.
Ahora, Rodríguez Zapatero plantea un mensaje basado en una gestión que ya aplica el PP en dos comunidades en las que gobierna con gran éxito económico, como son la madrileña y la valenciana, cuyos resultados en términos de crecimiento y generación de empleo resultan incontestables. En ambas regiones, la filosofía liberal apuesta, como principio básico, por bajar los impuestos para que los ciudadanos dispongan de mayor efectivo en sus cuentas corrientes, y así aumente el consumo y mejore la economía.

Enviar a:

¿qué es esto?



Ir a la edición seleccionada
Vocento Aviso Legal   Alianza Europea de Diarios