El secretario general de UGT, Cándido Méndez, afirmó ayer que la negociación colectiva de 2010 debería trabajar sobre una horquilla salarial de entre el 1 y el 2%, con incrementos superiores en el caso de los sueldos más bajos, mientras que para 2011 y 2012 debería abordarse «decididamente» una mejora del poder adquisitivo de los salarios.
Méndez explicó que mientras que en 2009 y años anteriores la previsión de inflación del Banco Central Europeo (2%) era la única referencia existente, en 2010 no ocurre lo mismo, ya que existen dos referencias que los convenios deberán tener en cuenta a la hora de pactar las subidas salariales: el objetivo de inflación del BCE, que se mantiene en el 2%, y el incremento global de las pensiones en un 1% recogido en los Presupuestos del Estado para 2010.
Méndez indicó que otro de los objetivos fundamentales que perseguirá su sindicato en la negociación colectiva del año próximo es el de impulsar el crecimiento de los salarios más bajos y reducir la dispersión salarial. «Ahí probablemente tengamos que defender incrementos más fuertes que cualquiera de esos dos dígitos (1% ó 2%)», añadió.
El dirigente de UGT recordó que los sueldos más bajos los cobran sobre todo los jóvenes, existiendo además otra brecha, la de género, que también afecta al colectivo, pues las mujeres jóvenes cobran mucho menos que sus colegas varones (a veces hasta un 30% menos).
Los sindicatos ya han ofrecido a la patronal CEOE la posibilidad de cerrar un acuerdo plurianual sobre negociación colectiva para el periodo 2010-2012, pero antes quieren acabar con la situación de bloqueo en la que están inmersos este año más de un millar de convenios ya firmados cuyos incrementos salariales «están siendo incumplidos por los empresarios».
La CEOE entregó el martes a CC.OO. y UGT su propuesta para dar salida a esta situación. La patronal remitirá un nuevo documento que será analizado por los sindicatos la próxima semana, al no llegarse ayer a un acuerdo.



