
D. MARTÍNEZ / P. MUÑOZ
MADRID. El tribunal del 11-M acordó la comparecencia de los intérpretes que tradujeron en Italia las conversaciones en las que Rabei Osman El Sayed, «El Egipcio», se atribuía la autoría intelectual de los atentados. La prueba fue solicitada por la fiscal Olga Sánchez a raíz de las contradicciones surgidas con la traducción que, pedida por la defensa del procesado, fue realizada por los dos expertos que han estado durante el juicio traduciendo del árabe al español y que el pasado miércoles llegaron a decir que la traducción de sus colegas tenía «graves errores».
Ayer, los peritos italianos no cambiaron ni una palabra de sus traducciones y ratificaron que «El Egipcio» se atribuyó la «planificación» de la matanza, extremo en el que no coincidieron los peritos españoles. Para éstos últimos, «El Egipcio» no habló de «planificación», sino de «previo» conocimiento. Se trata de un matiz sustancial, ya que Rabei Osman está procesado como «ideólogo» de la matanza y tal acusación se sustenta en la consideración de «planificador» y no tanto en la de «estar al tanto previamente».
Estaba previsto que la prueba comenzara a las cuatro y media de la tarde, pero los peritos pidieron más tiempo al tribunal para contrastar en profundidad sus trabajos. Era un presagio de que los traductores no llegarían a un acuerdo sobre pasajes claves de las conversaciones de «El Egipcio». Durante tres horas, los cuatro -al equipo se unieron dos traductores de la UCIE- oyeron el CD que, limpio de ruidos, trajeron los expertos italianos, ya que las conversaciones escuchadas por los especialistas en España tenían sonidos ambientales. De hecho, en su comparecencia del pasado miércoles, los peritos españoles reconocieron no sólo que no habían traducido todas las conversaciones, sino que éstas mantenían los sonidos ambientales, lo que dificultaba la audición. Por ello, muchas partes de su traducción tenían puntos suspensivos, que indicaban que no habían logrado entender lo dicho por el procesado. En definitiva, un modus operandi diferente al de sus colegas italianos. Los traductores de la Digos -servicio antiterrorista- emplearon tecnología punta para eliminar los ruidos de las conversaciones, labor en la que cuentan con una dilatada experiencia dado que en Italia, a diferencia de España, la ley permite intervenir las conversaciones ambientales. Uno de ellos lleva once años traduciendo para la Digos este tipo de grabaciones.
El presidente del tribunal fijó que los seis peritos comparecieran de forma conjunta. El portavoz de los traductores españoles, tras afirmar que habían «verificado la exactitud y fidelidad» de las traducciones, destacó que, en dos puntos, los cuatro especialistas españoles no estaban de acuerdo con los italianos. La divergencia se ciñe a dos aspectos nucleares sobre la autoría intelectual de Rabei Osman. La primera se refiere a la frase «lo de Madrid partió de mí» o «todo es un proyecto mío». Para los peritos españoles, esta expresión no está o no se oye en la grabación, mientras que los traductores italianos aseguran que salió de la boca del procesado y que se escucha en el CD.
La segunda divergencia es sobre el significado de una palabra que los italianos traducen como «planificación» y los españoles como «previamente». Dicho vocablo aparece en la siguiente frase: «Yo estaba al tanto previamente/ planificando, pero exactamente lo que iba a pasar no me lo dijeron». Entre los peritos españoles había uno de nacionalidad egipcia que apostilló que en su país la palabra en cuestión significa «previo o previamente».
En lo que sí estuvieron de acuerdo ambas partes es que «El Egipcio» al referirse a los autores del atentado los calificó como «mi grupo» y «son mi gente». Por el contrario, no quedó aclarada la utilización por parte del procesado de la palabra Al Qaida.
Ya condenado en Italia
Antes las divergencias, los peritos italianos se ofrecieron a realizar más pruebas con las grabaciones, aunque se mostraron completamente seguros de su trabajo. De hecho, en Italia «El Egipcio» está condenado por pertenencia a banda terroristas por el contenido, precisamente, de estas grabaciones.
La fiscal, antes de la pericial, recordó que la prueba fue pedida en su día por el Ministerio Público y parte de las acusaciones, aunque algunas de estas últimas renunciaron a ella, lo que no hizo la Fiscalía. Tras escuchar a Sánchez, Gómez Bermúdez dio la palabra al resto de las partes y el abogado defensor de Osman El Sayed, Endika Zulueta, se opuso a que comparecieran los traductores que trabajaron en Italia.



