EFE
BARCELONA. Una veintena de bomberos de Barcelona, que recientemente viajaron a Londres en uno de los aviones de British Airways contaminado de radiactividad por polonio-210, pedirán al ayuntamiento que les someta a una revisión médica colectiva para despejar cualquier duda sobre su estado de salud.
Según informaron a Efe fuentes municipales, el grupo, formado por 18 bomberos y dos mandos, regresaron antier por la tarde a Barcelona procedente de Londres, donde ya les informaron de que el avión en el que habían ido estaba afectado por la investigación.
Los bomberos llegaron anteayer a Barcelona sin ocultar «cierta preocupación», según las mismas fuentes.
El grupo de bomberos asistieron en una escuela especializada del Reino Unido a un curso de dirección y control de siniestros para completar su formación como futuros cabos de este cuerpo municipal.
En el The Fire Service College, un prestigioso centro de referencia mundial, situado en Moreton-in-Marsh, en el condado de Gloucestershire, próximo a Oxford, los bomberos barceloneses fueron informados por sus mandos de los síntomas derivados de una eventual contaminación por partículas radiactivas.
Los bomberos de Barcelona tomaron el vuelo de British Airways BA479 que despegó de la capital catalana a las 11.30 horas del pasado 26 de noviembre, con destino a Heathrow.
Este vuelo es el último que consta en la lista facilitada por la compañía aérea al Ministerio de Sanidad español, en los que figuran 26 vuelos a Madrid y Barcelona con posible contaminación de polonio 210.
Tranquilizar a las familias Fuentes de los bomberos señalaron que, de momento, el grupo trata de resarcirse del cansancio provocado por el viaje y, sobre todo, por el exigente cursillo que han seguido en Gran Bretaña, pero han anunciado que están dispuestos a presionar al Ayuntamiento de Barcelona para que se haga una prueba conjunta y, así, «poder tranquilizar a las familias».
En principio, según afirmaron las autoridades británicas y corroboró el Ministeriod e Sanidad español, parece tratarse de una contaminación de alcance reducido por lo que no es previsible que se produzca ningún efecto sobre la salud de las personas que eventualmente hayan podido viajar en estos vuelos. Los síntomas iniciales que tiene una persona que ha sufrido una exposición alta al polonio 210 son náuseas, vómitos, diarrea, salivación excesiva y deshidratación.



