«Las crónicas de Narnia»
| ((( | EE.UU. | 2008 | 144 minutos | Género-Aventuras | Director- Andrew Adamson | Actores-Ben Barnes, William Moseley, Skandar Keynes, Anna Popplewell, Georgie Henley, Alicia Borrachero |
Estamos ante algo imparable: «Las crónicas de Narnia». La obra de C. S. Lewis se irá desgranando al tic-tac que marque el cruce de la urgencia y el éxito. La segunda entrega, «El príncipe Caspian», la ha hecho el mismo director, Andrew Adamson, y la interpretan en esencia los mismos actores y personajes, con el añadido del príncipe protagonista (Ben Barnes). Lógicamente, los niños de la primera entrega son ahora mozalbetes, lo cual le da otra dimensión a la película.
Se desmarca casi totalmente de la primera, desde luego del armario, de la bruja y del león (que aparecen sólo en una pincelada), pero en especial del tono lírico, que aquí se convierte en descaradamente épico. Las impresionantes escenas del «viaje» a Narnia son ahora algo más sofisiticadas y espectaculares que el infantil paso por un armario ropero, y hasta incluso el país, Narnia, es más complejo, más digital, más «mayor»: problemas de «estado», de «gobierno», de «poder», de «identidad», de «autonomía»..., casi, casi podría pertenecer a este rincón de la UE.
El espíritu, en esencia, se mantiene: un buen puñado de valores positivos se enfrentan contra justo lo contrario. La solidaridad, la generosidad, la integridad, la entrega, el deber, la justicia, el esfuerzo, los tuyos, la familia, grande o pequeña..., en fin, un ideario con el que sentirse confortable, aunque para realizarlo haya que ponerse de sangre hasta las trancas (sangre que se oculta conveniente y razonablemente). Al fin y al cabo, en el fondo bulle esa idea de que la guerra es casi una necesidad inevitable para conseguir la paz.
El tiempo en Narnia corre que se las pela, de ahí que no haya modo de bajar de las dos horas y media en cada película. Se pasan pronto, porque en eso, en hacer volar al tiempo, el cine de entretenimiento es mucho mejor que Narnia.
Y como sorpresa del reparto podrían señalarse dos, una que la actriz española Alicia Borrachero esté ahí, en Narnia, y otra que el italiano Sergio Castellito ocupe el lugar del pérfido de la historia.



