Madrid

I. Ruiz-Quintano

?Pretenden una "rave" nacionalista en el Bernab?u con el partido entre Euskadi y Catalu?a?

J. M. Cu?llar

?Solo Piqu? y Vald?s, dieron la cara. Los dem?s tapados y ?hoy no hablo que he perdido??

Quique Guasch

?El tropiezo en Pamplona no era una pesadilla pasajera, sino la realidad m?s palpable?

?ngel A. Herrera

?No voy a arriesgar que el Barcelona ha llegado al fin de una ?poca gloriosa?

David ?lvarez

?Los pol?ticos espa?oles s?lo est?n sigui?ndole la broma a los gui?oles?

Hemeroteca > 03/12/2006 > 

El modisto del pie

POR MABEL AMADOFOTOS: SIGEFREDOMADRID. Cuando volvía del colegio ayudaba a su madre, que era guarnicionera, a pasar costuras de las botas. Por ello no extraña oírle decir que compró su primera

Actualizado 03/12/2006 - 02:52:17
POR MABEL AMADO
FOTOS: SIGEFREDO
MADRID. Cuando volvía del colegio ayudaba a su madre, que era guarnicionera, a pasar costuras de las botas. Por ello no extraña oírle decir que compró su primera bicicleta con el dinero que ganó forrando plantillas. Francisco Sánchez López, nieto, hijo y sobrino de maestros zapateros, mantiene en su tienda-taller del número 11 de la calle Lope de Vega la esencia del arte dirigido al calzado.
Franjul es el nombre del negocio que heredó hace seis años de su tío, Francisco López Cuadrado, su maestro por excelencia y de quien aprendió mano a mano todos los secretos de la fabricación de calzado a medida. Aunque él prefiere usar otro término que no se pueda vincular a la ortopedia: «Yo uno el diseño y la artesanía al hacer zapatos personalizados».
No es de extrañar que entre su clientela se cuenten desde Casas Reales a modelos, pasando por marquesas, artistas, empresarias de éxito, mujeres de toreros y de políticos y políticas, como Esperanza Aguirre, quien también se calzó unos Franjul para una boda... Y si ya hablamos de fuera de nuestras fronteras, a la tienda acuden mujeres de Miami, Venezuela y México.
Posición del tacón
Un día en su taller anuncia actividad continua para los seis trabajadores con que cuenta la firma. Y es que todo se hace allí, desde el dibujo del diseño al cierre de la caja donde se trasladará. Entre medias, con grandes dosis de creatividad, buen gusto y maestría, se hará el patronado, se preparará el despiece, se cortará la tela o la piel, se guarnecerá y se coserá. Luego vendrá el montaje en la horma, de lo que dependerá la anchura, el largo y la correcta posición del tacón.
Todo un proceso que en época tranquila ocupa unos quince días. Sin embargo, en primavera, «tardamos aproximadamente un mes y medio. Tenga en cuenta que en esa temporada es cuando más calzado se encarga. En otoño e invierno, a excepción de actos sociales, las mujeres aguantan con unas botas y un par de zapatos oscuros», afirma Sánchez.
La maestría y el buen hacer de este madrileño ha sido un reclamo inmejorable para grandes diseñadores del panorama español, que se han apoyado en Franjul para lucir sus colecciones. Para la última Pasarela Cibeles realizó unos zapatos para Javier Larraínzar y en estos momentos está terminando el calzado que lucirá una modelo en un anuncio publicitario de cerámica: un zapato dorado con plataforma y tacón muy alto. Entre este par y cualquiera de las nueve bases que encontramos en la tienda hay un mismo hilo conductor: la feminidad.
Asesoramiento
En cualquier momento puede sonar el teléfono del taller y no sólo serán clientas; también puede ser alguno de los diseñadores que le reconocen -Hannibal Laguna, Miguel Larraínzar, Tony Benítez, Lorenzo Caprile, David Delfín...- para avisar que recibirá la visita de alguna de sus clientas en busca de asesoramiento para el vestido realizado. «Normalmente no suelen tener una idea preconcebida del diseño que quieren, por eso debo captar su gusto y, según el traje y su tipo de pie, asesorarlas. Por eso yo digo que soy un «modisto del pie» y el único verdaderamente artesanal que queda, pues Manolo Blanik, aunque diseña sus zapatos, los envía a hacer a Italia», indica Sánchez.
«Paco, dile a la periodista que me queda perfecto el zapato que me has hecho», interrumpe nuestra conversación una clienta, llegada de Cataluña, que asistirá a una fiesta vestida por Tony Benítez y calzada por Franjul. «Aunque es una persona conocida no te puedo decir quién es, porque es una fiesta sorpresa y los periodistas ya sabemos como sois...», añade mientras se ajusta un precioso zapato de tacón.
Francisco Sánchez nos enseña las bases sobre las que realiza sus modelos. «Hay nueve alturas de tacones, desde la manoletina plana, pasando por 1, 2, 2´20, 3´5, 6, 7, 8, 9 y 10 centímetros». Y sobre ellos, montará materiales de primera calidad, como gasas, encajes, pieles -incluso cocodrilo y canguro-, bordados y hasta joyas.
Mientras nos despedimos, Francisco Sánchez se lamenta del futuro incierto de la profesión: «Creo que se puede perder, no hay nadie en España que realice los zapatos como nosotros, con taller y tienda directamente al público. Aunque he buscado aprendices no he encontrado ninguno». Así se expresa un amante de su profesión que lleva a gala el premio de Artesano Madrileño Tradicional 2003 por la Cámara de Comercio.
Es el único artesano zapatero que queda en España. Francisco Sánchez, al frente de Franjul, asesora, diseña y da vida al extraordinario calzado que Casas Reales, modelos, famosas y artistas lucen en eventos sociales
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
PUBLICIDAD
Lo último...

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.