La Comisión Europea (CE), que presentó ayer en sus previsiones para el segundo semestre de 2006 un crecimiento «mejor de lo esperado» para la Zona euro, puso sin embargo el acento sobre las «insostenibles» deudas que registran las familias españolas basadas en la compra de vivienda. Según Bruselas, el endeudamiento familiar podría alcanzar en España hasta el 95% del PIB en 2008, mientras que en 2005 la tasa rozaba el 70%.
La Comisión transmitió su «preocupación» por el escenario que presentan algunos países en los que la deuda familiar se combina con los elevados tipos de interés, como es el caso de España, cuyo endeudamiento sólo es superado en la zona euro por Irlanda y Holanda. Según las estimaciones de la Comisión si el actual ritmo de aumento del crédito se mantiene en estos países, en 2008 Irlanda podría alcanzar un nivel de endeudamiento del 120% y Holanda del 100%, tras haber registrado niveles inferiores al 80% en 2005.
Vulnerabilidad
Bruselas destacó la «vulnerabilidad» ante la tendencia al alza de los tipos de interés de España, Irlanda, Italia, Portugal y Finlandia, donde predominan los tipos de interés variable, y advirtió de las consecuencias negativas directas que ello puede tener sobre el consumo privado. Además advirtió de que, en una Eurozona con unos elevados niveles históricos de deuda privada, las turbulencias del mercado financiero podrían tener consecuencias en el conjunto de la economía a través de la reducción del nivel de inversiones y del consumo de las familias.
Por su parte, el director general del Banco de España (BE), José Luis Malo de Molina, anunció ayer que el endeudamiento familiar en España presenta «niveles de deudas considerables». Se refería al 115% de la renta bruta disponible de las familias, una cifra «bastante por encima de la media del área euro, aunque por debajo del nivel de endeudamiento de países como Estados Unidos, Reino Unido y Holanda».
Malo de Molina denunció que el precio de la vivienda en España ha superado las expectativas puesto que las subidas registradas van más allá de lo que podría explicarse a partir del comportamiento de las variables que lo determinan.
El director general del BE habló ayer en Málaga de un ajuste económico, puesto que la subida de los tipos de interés y el nivel de endeudamiento en el que se encuentran actualmente las familias españolas les obligarán a desacelerar su ritmo de endeudamiento, límite para su capacidad de seguir gastando.
Los últimos datos presentados ayer revisan al alza el ritmo de crecimiento de la economía española, que ha alcanzado el 3,7% del PIB en el segundo trimestre de 2006, frente al 3,4% que registró la Eurozona en el primer semestre.



