SANTIAGO DE CHILE. Isabel Allende
afirmó ayer que a su tío, Salvador Allende, lo ve como a un héroe: «No hay país que visite sin que alguien me pregunte por él; se ha convertido en un icono, en un ideal», afirmó durante la presentación de su nuevo libro, «El reino del dragón de oro», orientado al público juvenil. En el ámbito literario, la novelista criticó «las tergiversaciones» de unas declaraciones suyas a «La Nación» en las se le atribuye haber afirmado que a Borges «sólo lo recuerdan cuatro gatos»; que el recientemente fallecido escritor chileno Roberto Bolaño sentía hacia ella un «odio parido», y que sólo echó un vistazo a un par de libros suyos y se aburrió «espantosamente». Isabel Allende negó haber hablado mal de Borges y, acerca de Bolaño, reconoció que es verdad que no le gustaron sus libros, «pero eso es una cosa personal, el gusto en la lectura es como el gusto en la comida».