El psiquiatra Rafael Manrique Solana opina que "el matrimonio acaba por ahogar el amor" y considera equivocado "el mito" que "iguala la fidelidad, un valor importante en cualquier relación humana, con la exclusividad sexual, que es un valor económico que tiene su origen en la edad media por razones económicas".
Manrique, que participó el jueves en el Ciclo de Conferencias de la Universidad de Cantabria (UC) expuso un método basado en cinco criterios "para responder de manera racional la pregunta ¿me quieres? ". A su entender, si se dan de manera eficaz se puede decir que una pareja "se ama". Existen criterios para saber "si una persona nos quiere o no, pero el matrimonio, como institución social, normalmente acaba con ellos y se convierte en el mejor de los casos en un buen equipo de servicios mutuos", explicó.
Manrique, que participó el jueves en el Ciclo de Conferencias de la Universidad de Cantabria (UC) expuso un método basado en cinco criterios "para responder de manera racional la pregunta ¿me quieres? ". A su entender, si se dan de manera eficaz se puede decir que una pareja "se ama". Existen criterios para saber "si una persona nos quiere o no, pero el matrimonio, como institución social, normalmente acaba con ellos y se convierte en el mejor de los casos en un buen equipo de servicios mutuos", explicó.
Según Manrique la mayoría de las relaciones terminan en matrimonio "porque al sistema social le interesan que haya matrimonios". Consideró que "el amor es muy variable, trasgresor", porque "la gente que se ama es poco obediente, poco trabajadora, no tiene hipotecas, no compra pisos" y "no educa niños", mientras que "para el sistema social, el matrimonio es mucho mejor, el amor no le interesa".
En todo caso, "al sistema social le interesa el enamoramiento como fenómeno inicial destinado al matrimonio", sentenció. Manrique explicó, en la sede de Castro Urdiales, que "habitualmente el matrimonio acaba con el amor, excepto en algunas ocasiones, pero lo más importante es diferenciar el enamoramiento y el amor". Según el doctor, el primero es "un producto psicológico, perecedero, que dura un tiempo, tiene una explicación psicológica y en función de él se toman decisiones fundamentales, como casarse y tener hijos".
En todo caso, "al sistema social le interesa el enamoramiento como fenómeno inicial destinado al matrimonio", sentenció. Manrique explicó, en la sede de Castro Urdiales, que "habitualmente el matrimonio acaba con el amor, excepto en algunas ocasiones, pero lo más importante es diferenciar el enamoramiento y el amor". Según el doctor, el primero es "un producto psicológico, perecedero, que dura un tiempo, tiene una explicación psicológica y en función de él se toman decisiones fundamentales, como casarse y tener hijos".
"Al cabo de un tiempo el enamoramiento se acaba pero ya estás casado, con hijos e hipoteca y ya no puedes escapar de todo eso porque es muy difícil pasar del enamoramiento al amor y casi nunca se hace", añadió el psiquiatra, quien dice que existen relaciones amorosas válidas que "no tienen por qué pasar por el dispositivo de institución matrimonial, algo al margen del sistema amoroso". "El matrimonio es para la sociedad mientras que el amor es para las personas", concluyó.



