
Sí o sí, aunque se abra una «crisis sin precedentes» en el PSN. Los socialistas navarros tendrán que renunciar a gobernar la Comunidad Foral con NaBai y facilitar con su abstención la investidura como presidente del regionalista Miguel Sanz por decisión de la Ejecutiva federal del PSOE, que hará valer la competencia sobre los pactos que le fue delegada por el comité federal, de acuerdo con los estatutos del partido.
El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, en quien José Luis Rodríguez Zapatero ha delegado su autoridad para dirigir el «proceso navarro», ha convocado para hoy en Ferraz a los máximos dirigentes del PSN, Fernando Puras y Carlos Chivite, que acudirán acompañados por otros cargos relevantes. Previamente se reunirá la Permanente de la Ejecutiva federal, para ratificar la decisión de desautorizar el acuerdo alcanzado por el PSN con NaBai, aunque en él no se ha estampado la firma de los socialistas navarros.
Zapatero delega en Blanco
El intento de «montillazo» del PSN -presentar como consumado el pacto con NaBai- choca con la determinación de la Ejecutiva federal de resolver la situación navarra dejando que sea UPN quien gobierne en minoría y, además, con el hecho de que, a diferencia del PSC, que goza de autonomía para decidir su política de alianzas al tratarse de un partido federado, el PSN es una federación del PSOE y, como tal, sometida a la autoridad de los órganos federales, como reconoce expresamente el texto del acuerdo adoptado por su Ejecutiva a favor del gobierno de coalición con NaBai.
La expectativa de los dirigentes del PSN de que el «montillazo» pudiera forzar un cambio en el criterio de Zapatero fue anulada ayer por el secretario general. El secretario general del PSOE dijo en Barcelona que antes de tomar una «posición única» la Ejecutiva federal «va a tener un diálogo» con la Navarra, pero, alegando problemas de agenda, subrayó que el asunto «estará más bien en manos del secretario de Organización», José Blanco, que no ha dejado lugar a la interpretación sobre el criterio que se adoptará, informa Iva Anguera.
Desautorizados
Así pues, Puras y Chivite, y el resto de la ejecutiva navarra, tendrán que decidir si prefieren verse desautorizados en Madrid o en Navarra, a sabiendas de que la última palabra se dirá en Ferraz, lo que inevitablemente abre un escenario de crisis y tensión interna, que se ha visto acentuada por la forma en que Puras ha maniobrado en contra de las instrucciones de José Blanco, máxime cuando fue el candidato a la presidencia foral por decisión personal del «número dos» del PSOE.
Interlocutores autorizados de la ejecutiva del PSOE resumieron a ABC «la decisión que se tomará mañana (por hoy)» en estos términos: «Hemos intentado formar un gobierno en Navarra, pero hay muchas diferencias que nos separan de los posibles socios. Ahora le corresponde a UPN tomar la iniciativa, sabiendo que el Partidos Socialista se abstendría en la votación de investidura de su candidato con la vocación de garantizar la estabilidad del Gobierno, que tendrá que ganarse día a día».
Así pues, se descarta asumir la exigencia de UPN de que el PSN se comprometa por escrito a no presentar ni avalar una moción de censura durante la legislatura, pero, al mismo tiempo, se deja abierta la puerta incluso a «una cooperación mayor» en función de «la confianza que sea capaz de generar Miguel Sanz».
Vientos de crisis
El portavoz del PSN en Villava y miembro del comité regional, José Luis Uriz, advirtió de que si Ferraz no cambia de criterio se abrirá «una crisis sin precedentes» en el partido. Para empezar, apuntó que, si como está pevisto, la Ejecutiva federal rechaza el criterio de la dirección navarra, «lo lógico sería esperar la dimisión del secretario general del PSN, del candidato a la presidencia y de toda la Ejecutiva». «Si no se acepta esto en Madrid, la situación sería tremenda», declaró a Europa press, al tiempo que argumentó a favor del pacto con NaBai como «un misil en la línea de flotación de ETA, porque demostraría que la gente que opina como ellos y renuncia a la violencia puede entrar en un Gobierno con el PSOE», informa Begoña López.
La réplica de miembros de la ejecutiva del PSOE dejó claro que en Ferraz se prefiere arrostrar el precio de la crisis en el PSN pronosticada por Uriz. Carmen Hermosín, secretaria de Política Autonómica, dijo preferir al PSN en «una oposición fuerte y útil » en Navarra antes que «en un gobierno difícil de explicar» con NaBai.
Cierre de filas en Ferraz
Además, subrayó que los socialistas navarros «conocen las reglas del juego y saben que los pactos no los decide un comité regional sino el Comité Federal, aunque se dé todo el margen de maniobra». Agregó que «PP y UPN hicieron mucho daño a la convivencia en Navarra con sus mentiras y exageraciones, pero también ocurre que Nafarroa Bai es un partido independentista, opción a la que no ha renunciado y, por lo tanto, incómodo como socio de gobierno con el PSOE».
Recordó igualmente que NaBai no ha renunciado a sus postulados independentistas. «Creo que si estos partidos independentistas, que responden a impulsos que no se dan hoy en día, sino que son muy del pasado, renunciaran a esos planteamientos maximalistas, será mucho más fácil llegar a acuerdos con ellos», dijo.
Elena Valenciano, secretaria de Política Internacional y también miembro de la comisión permanente, descartó que el PSOE piense emprender «medidas» contra Puras. «En absoluto estamos en el escenario» de emprender «medidas contra unos u otros», declaró Valenciano a Ep. La responsable socialista señaló que el partido se encuentra en el estadio de «pintar los distintos escenarios justamente y decidir cuál es el mejor». Abogó por «combinar la voluntad de los compañeros en Navarra con el encaje de la política socialista» en el ámbito «estatal».



