El barrio de Tiandu Cheng, en la ciudad china de Hangzhou, recuerda a París. Y es que desde hace unos meses sus calles se están llenando de algunos de los monumentos más famosos de la capital parisina.
Aquellos que visiten el país asiático ya no tendrán que visitar Francia, porque China ya tiene una Torre Eiffel. Pero este simbólico edificio no será el único con aire parisino porque están previstas nuevas réplicas de los principales monumentos de la capital francesa.
El proyecto, que sin duda sorprenderá a más de uno de los turistas que visiten el lugar, ha sido elaborado por el Instituto de Planificación de Hangzhou en cooperación con el estudio británico de arquitectura Atkins.
Ahora sólo queda esperar que a la capital parisina no se le ocurra denunciar por plagio al gigante asiático. Con suerte otras ciudades, como Madrid, se animan a edificar en sus calles alguna miniciudad extranjera.



