
Los presidentes francés, Jacques Chirac, y estadounidense, George
W. Bush, dieron hoy el primer paso hacia la reconciliación, después
de su crisis diplomática por Irak, centrándose en los esfuerzos por
conseguir la paz en Oriente Próximo, antes del encuentro que
mantendrán al margen de la cumbre del Grupo de los Ocho (G8, los
siete países más ricos y Rusia) que se celebra estos días en Evian
(Francia).
W. Bush, dieron hoy el primer paso hacia la reconciliación, después
de su crisis diplomática por Irak, centrándose en los esfuerzos por
conseguir la paz en Oriente Próximo, antes del encuentro que
mantendrán al margen de la cumbre del Grupo de los Ocho (G8, los
siete países más ricos y Rusia) que se celebra estos días en Evian
(Francia).
Así, el presidente francés ha deseado a Bush que su viaje a Oriente Próximo, que inicia esta misma tarde, sea "un éxito". Por su parte, el mandatario estadounidense respondió a Chirac que "espera y sabe" que se producirán "progresos" en la crisis de Oriente Próximo.
El encuentro de esta mañana supone el primero desde la crisis diplomática surgida por el ataque unilateral contra Irak por parte de
Estados Unidos. Ambos mandatarios han comparecido ante un pequeño
grupo de periodistas en la terraza del Hotel Royal, con gesto distendido. Mientras Chirac portaba un pin con el símbolo de esta cumbre de Evian, Bush también colocó una insignia en su solapa: la bandera de Estados Unidos.
Estados Unidos. Ambos mandatarios han comparecido ante un pequeño
grupo de periodistas en la terraza del Hotel Royal, con gesto distendido. Mientras Chirac portaba un pin con el símbolo de esta cumbre de Evian, Bush también colocó una insignia en su solapa: la bandera de Estados Unidos.
Chirac deseó suerte a Bush y expresó un "fuerte deseo de que la
importante reunión de Sharm-el-Sheij (Egipto) sea un éxito". El
presidente francés aseguró que todos los países del G8 están "comprometidos con la paz en Oriente Próximo". "Creo que vamos a conseguir progresos, sé que vamos a conseguir progresos", manifestó Bush, que pedirá a Chirac su opinión sobre este conflicto.
importante reunión de Sharm-el-Sheij (Egipto) sea un éxito". El
presidente francés aseguró que todos los países del G8 están "comprometidos con la paz en Oriente Próximo". "Creo que vamos a conseguir progresos, sé que vamos a conseguir progresos", manifestó Bush, que pedirá a Chirac su opinión sobre este conflicto.
IRAK
En cuanto a Irak, el presidente de Estados Unidos se mostró comprensivo y aseguró entender la posición francesa. Chirac, breve y
directo, se limitó a comentar: "Tenemos una base sólida, que es la
resolución 1483", la referente a la reconstrucción del país. "Vamos a trabajar juntos por un Irak libre, un Irak sano y un Irak democrático", afirmó Bush. "Sé que hay inquietud en todo el mundo porque hay desacuerdos", reconoció el presidente Bush, "pero no quiere decir que estemos en desacuerdo en todo", añadió.
directo, se limitó a comentar: "Tenemos una base sólida, que es la
resolución 1483", la referente a la reconstrucción del país. "Vamos a trabajar juntos por un Irak libre, un Irak sano y un Irak democrático", afirmó Bush. "Sé que hay inquietud en todo el mundo porque hay desacuerdos", reconoció el presidente Bush, "pero no quiere decir que estemos en desacuerdo en todo", añadió.
Chirac subrayó también su "convicción sobre la capacidad del mundo
para asegurar un crecimiento activo". Este "mensaje de confianza",
afirmó, "es compartido por el resto de países". "La reunión de esta
mañana ha sido positiva", declaró Chirac, en referencia a la discusión económica mantenida esta mañana por los miembros del G8. El presidente francés calificó de "placer" el hecho de acoger en Evian a
los líderes mundiales y, en especial, a George W. Bush.
para asegurar un crecimiento activo". Este "mensaje de confianza",
afirmó, "es compartido por el resto de países". "La reunión de esta
mañana ha sido positiva", declaró Chirac, en referencia a la discusión económica mantenida esta mañana por los miembros del G8. El presidente francés calificó de "placer" el hecho de acoger en Evian a
los líderes mundiales y, en especial, a George W. Bush.



