
El presidente de la CEOE, José María Cuevas, comunicará el próximo día 14 de febrero en la reunión de la Junta Directiva que celebrará la patronal su intención de dejar el cargo por motivos de salud.
Previamente, el día 13 de febrero los 11 vicepresidentes con que cuenta la CEOE celebrarán una reunión para elegir un candidato de consenso que sustituya a Cuevas en la presidencia.
Fuentes de la patronal aseguran que el sustituto de Cuevas será uno de los vicepresidentes de la confederación y actual presidente de los empresarios madrileños (CEIM), Gerardo Díaz Ferrán.
Empresario tenaz
José María Cuevas se ha convertido en uno de los dirigentes españoles con más antigüedad en su cargo. Su historia al frente de la patronal comenzó hace mucho tiempo. Fue en 1984 cuando sucedió en el máximo sillón de la Confederación a Carlos Ferrer Salat.
Tenaz y constante, es uno de los protagonistas del diálogo social. Su baza más importante: el abaratamiento del despido, la consiguió en 1997 cuando firmó con CCOO y UGT la introducción de un contrato indefinido, con una indemnización por la ruptura laboral inferior a la vigente. Lejos de conformarse con este éxito, enseguida volvió a reclamar más rebajas y, sobre todo, un despido ágil y automático, sin la necesidad del visto bueno de la autoridad laboral.
Otra de sus demandas histórica es la reducción generalizada de cotizaciones a la Seguridad Social, beneficio que también ha conseguido con algunos gobierno. Por ejemplo, el último de la anterior etapa socialista hizo caso a su petición y bajó dos puntos las aportaciones. Cuevas nació en junio de 1935 en Madrid, aunque se considera palentino. Casado y padre de cuatro hijos es católico practicante.
Licenciado en Derecho y diplomado en Dirección de Empresas nunca fue un empresario al uso tradicional. Es decir, que no arriesgó el grueso de su capital en un proyecto de negocio.
Después de pasar por algunas empresas familiares dedicadas a la construcción y a la fabricación de productos cerámicos, en 1970 se incorporó al equipo de Sarrió, S.A. como director general. Posteriores contactos con otras empresas se produjeron ya desde la responsabilidad de consejero.
Como réplica a posibles reproches sobre su trayectoria profesional, José María Cuevas argumenta que los empresarios de hoy son muy distintos, y la dimensión alcanzada por muchas empresas hace irrelevantes las participaciones de capital. Además, mantiene que el no reunir la condición de emprendedor permite mayor neutralidad en la defensa del interés de un colectivo.



