Los bomberos y los policías que trabajan en el desescombro del aparcamiento de la T-4 llegaron en la mañana de ayer a la «zona cero» de la explosión, aunque por desgracia no han encontrado aún rastro de los dos ecuatorianos desaparecidos. Perros adiestrados trabajaron en el lugar durante varias horas sin resultados positivos, mientras que la Policía Científica y los Tedax intentaban buscar restos del explosivo utilizado.
Hasta ahora han salido del aparcamiento de la T-4 un total de 90 camiones con entre 900 y 1.200 toneladas de escombros. Mientras, el aeropuerto recuperaba desde primeras horas de la mañana de ayer la normalidad.



