
Un policía nacional, en la calle de García Salazar (Ciudad Lineal), donde fue asesinado el moldavo | EFE
A Suleman hacía tiempo que no le gustaba el novio de su hermana. Su instinto protector, que muchos podrían calificar de machismo, pese a sus 21años, le traía por la calle de la amargura. Este joven originario de Guinea Ecuatorial ya había dado muestras de su disconformidad con la relación. «Venía de antes», indicaron fuentes del caso. Hasta que ayer, a primera hora de la madrugada, decidió que su negativa valía más que la muerte de la persona que salía con su hermana. Y le rajó un pulmón.
Doce y media de la madrugada en la calle de Saturnino del Yerro Alonso, en Leganés. En la puerta de un bar yace el cuerpo moribundo de Carmelo B. B., de 19 años. Está empapado en sangre. A su alrededor, amigos y vecinos de la víctima no dan crédito a lo que acaba de ocurrir. Su novia no puede esconder su nerviosismo. Las sirenas de la UVI Móvil del Summa-112 no tardan en hacerse un hueco en el estruendo silencioso de la noche.
La zona, de viviendas y chalés de nueva construcción, con un edificio de realojo justo al lado de donde se produjo la tragedia, está llena de testigos. Los sanitarios se apresuran todo lo que pueden: el chico ha entrado en parada cardiorrespiratoria y consiguen sacarle de esa situación. Sin embargo, urge trasladarle al hospital. Presenta una herida incisa en el hemitórax izquierdo, que le afectó al pulmón, pues le había provocado un hemoneumotórax, indicaron fuentes de Emergencias 112 Comunidad de Madrid.
Murió en el Severo Ochoa
Cuando el joven por fin llega al Severo Ochoa, en el mismo municipio, poco se puede hacer ya por su vida. Fallece en torno a la una de la madrugada, indicaron fuentes de la investigación.
Dos dotaciones de Policía de la comisaría de Leganés se personaron en el lugar. La investigación corre ahora a cargo del Grupo X de Homicidios, que estuvo ayer tomando declaración a testigos y al detenido, que está a la espera de pasar a disposición judicial.
Fue arrestado en el interior de su domicilio, donde se había escondido debajo de la cama, según confirmaron a ABC las fuentes informantes. Tenía antecedentes policiales, aunque no fueron precisados por la Jefatura Superior. Los testigos colaboraron con los agentes en la identificación del sospechoso.
Y es también el Grupo X de Homicidios el que está intentando esclarecer el homicidio ocurrido apenas cuatro horas antes en otro punto de la región, en esta ocasión, en el distrito madrileño de Ciudad Lineal.
A las ocho menos cinco de la tarde, la sala del 091 recibía el aviso de que un hombre de 28 años, de nacionalidad moldava, había sido acuchillado en plena vía pública. Agentes de la comisaría se personaron en el lugar y se entrevistaron con los testigos y una mujer, aparentemente, la pareja del fallecido.
Según se desprende de los datos de la investigación, el agresor habría realizado un comentario de muy mal gusto a la mujer, algo que contrarió a la víctima, que se enfrentó con el moldavo. La pareja salía de un bar y, al parecer, conocía al homicida.
Éste, lejos de amilanarse, corrió a su vivienda, en el mismo barrio, tomó un cuchillo y se lo clavó en el pecho al moldavo, al que le partió el corazón. Fallecía a las nueve en el Gregorio Marañón.



