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VALENCIA. El TSJ ha condenado al Ayuntamiento de Llíria a pagar 13.322 euros a una mujer, de 67 años, que resbaló y se cayó al suelo a causa de unos restos de cera que había en la calzada como consecuencia del goteo de los cirios durante la procesión. Los hechos tuvieron lugar el 29 de septiembre de 1999. Fue intervenida de una fractura de rótula izquierda. El Ayuntamiento negaba su responsabilidade imputaba la caída al deambular «negligente» por la zona donde había transcurrido la procesión, en lugar de caminar por la acera. Sin embargo, en la contrata de limpieza, no se recogía mención alguna de la prestación de servicios extraordinarios para eliminar los efectos de la procesión.



