El presidente del Gobierno, José María Aznar, aprovechó ayer el debate sobre el Estado de la Nación para anunciar que el Gobierno adoptará las reformas necesarias «para que en la estructura del gestor técnico del sistema gasista (Enagás) no haya ningún agente con posición dominante».
El Gobierno siempre ha querido que Enagás (100% de Gas Natural) tuviera una estructura accionarial similar a la que tienen REE y CLH, los otros gestores de los sistemas eléctrico y petrolero. Sin embargo, las complicidades con CiU y otras cuestiones puramente políticas han retrasado esa reestructuración.
Un primer paso se dio hace ahora un año, cuando Gas Natural sacó al mercado un 65% de Enagás mediante una opv. El precio de salida fue de 6,5 euros por acción, aunque el primer día cayó un 5,38%. Ayer, sus títulos cerraron a 7,45 euros (-0,3%).
El proyecto del Gobierno es, según ha publicado ABC, limitar al 5% la participación de cualquier accionista de Enagás. Eso querría decir que Gas Natural tendría que desprenderse de un 30%, lo que equivale a unos 72 millones de acciones. Si tomamos como referencia el precio de ayer, ese paquete del 30% tendría un valor superior a los 500 millones de euros.
En estos momentos, el resto de los accionistas de Enagás son BP, Cajastur y Bancaja -con un 5% cada uno-, la CAM con un 3,5% y Atalaya con un 3%.
Hay que puntualizar que Gas Natural -que tiene 3 de los 14 consejeros- posee aún un 39,5% porque los bancos colocadores no ejecutaron el «green-shoe» sobre el 5,9% de Enagás cuando se llevó a cabo la opv en junio de 2002.
Fuentes de Gas Natural, compañía que preside Antonio Brufau, sorprendidas por las declaraciones de Aznar, manifestaron que esperan que las medidas del Gobierno permitan una reestructuración «ordenada y progresiva», que no afecte a los intereses de la compañía ni de sus accionistas.
Por otra parte, Gas Natural informó ayer que ha puesto en marcha un plan retributivo referido al valor de sus acciones para 75 altos cargos, con un coste de 1,9 millones en cuatro años.



