Pedro García Aguado, explica que él creció en la generación del «no» y ha llegado a ser campeón olímpico
Pedro García Aguado, explica que él creció en la generación del «no» y ha llegado a ser campeón olímpico
Familia

«Si tienes un reto, no te quedes en el sofá pensando en él, ¡lucha por conseguirlo!»

Pedro García Aguado y Jaume Serral, autores de «¡ConSÍguelo!», explican en su último libro cómo deben actuar las personas para lograr sus retos

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Toda persona, independientemente de su edad, tiene algún sueño o reto que desearía ver cumplido: dejar de fumar, cambiar de puesto de trabajo y ser un exitoso director, convertirse en empresario por cuenta propia, adelgazar, cambiar de pareja, tener familia numerosa, irse a trabajar a otro país... Sin embargo, no son tantos los que se atreven a dar los pasos necesarios para lograrlo. ¿Por qué?

SegúnPedro García Aguado, coach de programas como «Hermano mayor», campeón olímpico en Atlanta 96 y autor, junto a Jaume Serral, trainer de Programación Neurolingüística (PNL), del libro «¡ConSÍguelo!», asegura que hay varias razones por las que la gente prefiere estar tirada en el sofá soñando con un reto antes de ponerse a trabajar para hacerlo realidad. «En primer lugar es una cuestión cultural. Desde pequeños nos dicen "déjalo si no lo vas a conseguir". Yo soy de la generación del "no", del "no lo hagas" y, sin embargo, he llegado a ser campeón olímpico. Es decir, que a pesar de haber crecido bajo esa presión del "no", depende de la actitud de cada persona para creérselo o para ser activo y demostrarse a uno mismo, antes que a los demás, que quien lucha, al menos, tiene la oportunidad de lograr lo que persigue. Si tienes un reto, no te quedes soñando en él en el sofá, intenta conseguirlo».

«Yo soy de la generación del "no", del "no lo hagas" y, sin embargo, he llegado a ser campeón olímpico»

Para cambiar esa actitud recomienda que cada uno piense y reflexione sobre los pequeños logros que ha conseguido, cómo lo hizo, qué transmitió, qué herramientas empleó... Asegura que es de gran utilidad para saber las virtudes de cada uno y ganar en confianza recordando la valía de cada uno frente a los nuevos propósitos.

Explica que uno de los graves errores es «compararse con los demás y fijarse cómo otros han logrado sus sueños, cada uno tenemos que tomar caminos diferentes —debido a nuestras vivencias, educación, valores, cultura...— para un mismo resultado. Y, lo peor de todo, ponerse excusas. Es muy fácil caer en ellas por el miedo y la inseguridad que genera, por ejemplo, pensar en cambiar de trabajo porque aunque nos sintamos mal en el que estamos, nos encontramos en una zona conocida que aporta seguridad. Quizá se necesite cambiar de aires pero no se tiene claro qué se quiere hacer a partir de ahora».

Añade que el primer paso no es decidir hacia dónde quieres dirigirte, sino saber que quieres cambiar algo. «Parece muy obvio, pero, ¿cuántas personas se sienten infelices, o no están bien, y no creen que deban cambiar nada? En este sentido, es tan importante saber qué cambiar como quién eres. Cuánto mejor te conozcas, más fácil será este proceso de cambio».

Por ello explica que, en ocasiones, la solución al malestar anterior no es cambiar de empresa, «quizá baste solo con pedir el cambio a otro departamento. Pero a veces este tipo de opciones para lograr ser feliz en el trabajo no son tan obvias. Muchas personas son víctimas de la confusión. No saben exactamente lo que quieren. Lo que deben hacer es dedicar tiempo a autoconocerse y determinar sus virtudes, miedos, inseguridades, experiencias anteriores, dónde quieren llegar... que muchas veces logran reconocer solos y, en otras ocasiones, requiere ayuda de amigos o familiares para que aporten diferentes puntos de vista».

«Es normal que el cambio para alcanzar una meta asuste y genere dudas»

Lo que no hay que hacer nunca —advierte Gacía Aguado— es caer en el conformismo. «Es normal que el cambio para alcanzar una meta asuste y genere dudas —¿seré capaz?, ¿y si me sale mal?, ¿y si me quedo como estoy? ¿y si...?— por falta de confianza. Muchas veces la frustración viene dada precisamente porque nos sentimos más o menos relajados en la zona de confort. Si sientes que ya lo tienes todo, que no te falta nada ¡maravilloso! Pero si hay cosas en tu vida que necesitan ser modificadas o simplemente tienes sueños, no renuncies a ellos por comodidad».

En su último libro, «ConSÍguelo», también anima al lector a que si tiene muy claro cuál es su objetivo y ha luchado por él antes, pero no se ha obtenido los resultados esperados, intente no seguir el mismo camino. «Pero ¡no renuncies a tu sueño!, piensa si el procedimiento es el adecuado. Intenta tener varias opciones para llegar a esa meta».

En conclusión, García Aguado pide a las personas que se atrevan a luchar por sus sueños y que cuando vayan a dar el paso tengan claro por qué lo dan. «Hay múltiples formas de encarar los objetivos, pero solo uno mismo puede decidir lo que quiere conseguir y cómo lo quiere hacer. Lo importante es ser consciente de los pasos que se dan, que cuando un paso no sale bien no significa que todo el proceso haya fracasado y que no hay que rendirse demasiado pronto. Volver a empezar es siempre una opción».