Familia

Precauciones que debes tener si los Reyes Magos te han regalado unas prótesis de mamas

Muchas chicas aprovechan las navidades o el final del curso para sacar buenas notas y ganarse la oportunidad de aumentar su pecho

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Uno de los grandes deseos de muchas chicas jóvenes es que los Reyes Magos les traigan un par de mamas para poder aumentar su pecho. Chicas que aún no tienen posibilidades de pagárselas por ellas mismas y que aprovechan esta oportunidad para mejorar estéticamente su cuerpo.

«Efectivamente —explica Javier Moreno, director del Instituto Médico Láserdespués de navidades es una época en la que hacemos muchas intervenciones de prótesis mamarias, al igual que antes del verano porque es el momento en que muchas chicas piden a sus padres este cambio en su pecho si sacan buenas notas».

Bien es cierto que «hay consenso en la UE para que los profesionales médicos no operen a las menores de 18 años, a la espera de que su cuerpo esté completamente desarrollado, pero en algunos casos, como ciertas deformaciones físicas en la zona pectoral sí se tratan, y siempre bajo consentimiento de los padres».

Con el objetivo de asegurar que el resultado final del proceso sea satisfactorio para estas jóvenes, el doctor Moreno explica que tras realizar una exploración y determinar, mejor con una ecografía, que todo es normal, se deben tener en cuenta tres aspectos fundamentales: dónde colocar las prótesis mamarias, qué prótesis utilizar y determinar cuál es la vía de entrada de la prótesis.

En caso de rotura

«La mejor opción para colocar las mamas es entre el músculo y las costillas, de forma retrospectoral, porque la densidad de la prótesis es el doble que la de la glándula mamaria y, de otra manera, al apoyarse la prótesis en la piel se pueden apreciar ciertos pliegues».

Respecto al tipo de prótesis, este especialista recomienda una de gel cohesivo, «puesto que ante un posible caso de rotura de la prótesis, por ejemplo en un accidente de tráfico, su gel no se desparrama por el interior del organismo. En caso de que en urgencias torácicas esta mujer tuviera que ser operada, el cirujano puede hacerlo rápidamente solo retirando la prótesis, pero si el gel se ha derramado, perdería tiempo en tener primero que limpiarlo del interior del organismo antes de operar».

La forma de la prótesis también influye mucho en el resultado. Las hay redondas y anatómicas. Estas últimas son más difíciles de manejar y elegir porque hay que tener en cuenta hasta 9 variables por cada tamaño, como la altura de la prótesis en el pecho, la proyección del eje transverso... El resultado depende de que el cirujano sepa elegir muy bien y su decisión se adapte a las características concretas del peso, altura y constitución del cuerpo de la paciente. «También es importante recalcar que la prótesis redonda esmenos natural que la anatómica, que al tener "forma de rampa" se asemeja más a la forma del pecho».

Vía de introducción

Por último, la vía de introducción de la prótesis es importante. Javier Moreno explica que hacerlo por el surco (debajo del pecho, en el pliegue) es una buena opción porque no se aprecia visualmente después, tiene una longitud de unos cinco centímetros y cicatriza muy bien en esta zona. «También se puede hacer por la areola que, por su color, hace que la cicatriz no se aprecie, pero hay mujeres que aseguran que pierden sensibilidad en el pezón, sobre todo cuando mantienen relaciones íntimas. Otra opción es la axilar, pero es la que menos se utiliza», asegura.

También es fundamental tener en cuenta el tipo de anestesia, que puede ser general o a través de mascarilla larí­ngea, «que es una especie de anestesia general, pero sin necesidad de entubar y que permite que la recuperación de la paciente sea más rápida y la intervención pueda ser ambulatoria, sin necesidad de ingreso», explica este doctor.

A todas aquellas mujeres que estén pensando en operarse, el responsable del Instituto Médico Láser también les advierte de que tienen que tener valorar que después de la intervención estarán molestas durante un periodo. Sentirán dolor y tirantez en la piel debido sobre todo a que el tamaño de su pecho es mayor. Sin embargo, las mujeres que ya han sido madres y que han dado el pecho a sus bebés notarán menos esta tensión, puesto que sus mamas ya experimentaron el cambio de tamaño con la lactancia y su piel es más flexible.

«Si se colocan la prótesis debajo del músculo estarán una semana fastidiadas, por lo que no podrán realizar grandes esfuerzos de coger peso, a un niño pequeño, ni una peluquera, por ejemplo, ir a trabajar en ese tiempo. Tampoco se aconseja que se "toqueteen" mucho la zona durante el primer mes».

Tipos de pacientes

En cualquier caso, debe ser una decisión bien pensada y elegir un centro con garantías de calidad y profesionalidad. «Por lo general, hay varios tipos de pacientes —puntualiza el doctor Moreno—. Aquellas chicas jóvenes con poco pecho y que tienen muy claro que quieren operarse, pero no disponen del dinero para hacerlo. En cuanto sus padres, o los Reyes Magos, se lo dan se operan sin dudarlo».

En segundo lugar están las mujeres que tienen varios hijos a los que han dado el pecho y sienten malestar estético por tenerlo caído. «Por último destacan aquellas que se lo pueden permitir economicamente, no han estado embarazadas y les gustaría operarse, pero tardan entre uno o dos años en decidirse y cuando van a una consulta a informarse se lo piensan una media de tres meses», concluye este doctor.