Embarazo

La infertilidad es cosa de dos

Las mujeres suelen ser las que dan el primer paso a la hora de acudir a una consulta especializada

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Según los últimos datos de la Sociedad Española de Fertilidad, una de cada cinco parejas españolas, se enfrenta en la actualidad al problema de la infertilidad. Se espera que en 2020 sea 1 de cada 4.

Aunque la sufra el varón o las causas se deriven de problemas estrictamente femeninos, la infertilidad se vive y se soluciona en pareja. A pesar de que cada caso es distinto, máxime tratándose de una cuestión de importancia vital como es la dificultad de tener descendencia, ellos y ellas se enfrentan juntos al diagnóstico y a la incertidumbre de los resultados. También, por supuesto, a la felicidad que supone un positivo en reproducción asistida.

Lo explica el doctor experto en esta área médica, César Lizán, de Clínicas Eva, para quien los cambios sociales han propiciado que el no poder traer un niño al mundo de forma natural se asuma como un problema más de salud y, por lo tanto, se aborde con mayor naturalidad. Eso sí, matiza, como ocurre con otros ámbitos de la vida, son ellas quienes dan el primer paso a la hora de acudir a una consulta especializada.

No se trata de una cuestión de roles de género, sino de la importancia del factor edad, que sigue siendo el mayor motivo de infertilidad. Según datos aportados, las alteraciones del semen son responsables del problema en alrededor de un 25-30% de los casos, si bien hay otro 15-20% donde también pueden jugar algún papel. La mujer tiene condiciones que dificultan la gestación en aproximadamente un 20% de los casos. Pero cabe recordar, puntualiza el doctor, que la edad de la mujer y, por tanto, la calidad de sus ovocitos es el principal factor que limita los resultados de las técnicas de reproducción asistida.

Es, además de cantidad, una cuestión de calidad. A partir de los 35 la disminución de la reserva ovárica es significativa. Ellos, mientras, tienen un mayor margen, sin que estén establecidas de forma clara las edades en las que se hace más difícil para el hombre reproducirse. Lizán explica, no obstante, que a partir de los 60 si se observa una disminución del tamaño de los testículos, lo que, a su vez, dificulta el movimiento de los espermatozoides hacia el óvulo. Esta circunstancia no siempre es favorable para la reproducción porque según el experto hace que los hombres no sean siempre conscientes de sus limitaciones biológicas.

Por el contrario, y también en palabras del doctor, la gran ventaja de los hombres, a día de hoy, es que las técnicas in vitro solucionan la gran mayoría de las alteraciones del semen, incluyendo las más severas.

Para ellos y ellas la criopreservación del material genético continúa siendo la opción más recomendada por los expertos. En el caso de la mujer, hablamos de la vitrificación de óvulos, que consiste en congelarlos hasta que ella considere que ha llegado el momento de ser mamá. De esta manera, la mujer evita problemas futuros cuando busque el embarazo; reduce la posibilidad de sufrir un aborto, las alteraciones cromosómicas en el embrión causadas por la edad avanzada de la mujer y que se traduce en posibles enfermedades en el bebé, así como la posibilidad de recurrir a óvulos de una donante.

En cuanto a las causas de la infertilidad, más allá de las enfermedades propias de cada género, Lizán advierte que la toxicidad sobre la cuál existe mayor evidencia es el tabaco y cuantos más cigarrillos se fuma más afectación existe. El alcohol, también causa importante, pero en casos de consumo excesivo. También afectan a ambos géneros y de manera muy agresiva los tratamientos de quimio y radioterapia.