La halitosis, principal causa de rechazo en la intimidad

Cuatro de cada diez personas sufre mal aliento y, para el 30% de las mujeres, supone un motivo para rehusar a estar con un hombre

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Está demostrado, un mal olor no es un gran aliado para la vida en pareja y un olor desagradable en el aliento, es aún peor si nos referimos a los momentos íntimos.

La halitosis es un problema que sufre un 40% aproximadamente de la población y es una de las principales causas de rechazo social. Según estudios, el 29% de las mujeres consideran la halitosis como el principal inhibidor físico de la libido. La falta de erección, con el 16%, y la eyaculación precoz, con el 12%, estaban por debajo del mal aliento en esta calificación.

En la Edad Media, en el país de Gales, la lepra era uno de los tres motivos legítimos que una esposa podía argumentar para divorciarse de su marido; los otros dos eran el mal aliento y el fracaso al tener relaciones sexuales. Según el experto odontólogo Iván Malagón, «la halitosis se produce principalmente después de dormir, porque al mantener en reposo los dientes y demás estructuras bucales, disminuye la producción de saliva. Dicha sequedad bucal, junto al estancamiento de alimentos, sufre un proceso de putrefacción y aumenta el pH de la boca y el crecimiento de ciertas bacterias que son capaces de descomponer alimentos proteicos o grasos, así como las propias células y la sangre de la boca, produciendo compuestos derivados del azufre que son volátiles y que confieren el desagradable mal olor al aliento: sulfuro de hidrógeno y mercaptano de metilo».

El 58% de los pacientes que van a consulta porque les huele el aliento, lo hacen porque han sido otras personas de su entorno las que les han dicho que tenían ese problema, porque los receptores de su nariz se bloquean y acaban por no responder a esos malos olores constantes. Esta circunstancia provoca rechazo social, ya que la gente que rodea a quien tiene halitosis sí percibe el mal aliento.

Es importante prestar atención a este problema y estar atentos a los consejos del especialista Malagón para solucionar la temida halitosis:

Higiene bucal

Una correcta higiene bucal es esencial.

Reemplazar el cepillo dental cada 3 meses, ya que una gran cantidad de bacterias pueden vivir en él.

La limpieza de las prótesis es igual de importante.

Visita a tu dentista para una limpieza bucal cada 6 meses.

Fumar y beber

El tabaco no sólo deja el aroma a cenicero, sino que el humo afecta el flujo de saliva en la boca, lo que provoca sequedad bucal.

Los agentes químicos nocivos que se encuentran en los cigarros provocan la falta de oxigenación de las encías, lo que favorece la aparición de gingivitis.

El alcohol y el café dejan muchos residuos y se fijan a la placa dental.

Sinusitis y alergias

Si sufres sinusitis, resfriado o alergias, tus senos nasales producen más moco. Las bacterias que provocan el mal olor son atraídas por las proteínas existentes en estos mocos y flemas que, cuando llegan a la garganta, provocan que el aliento huela peor de lo normal.

Enfermedad de encías

La gente que sufre de gingivitis está más propensa al mal aliento crónico, debido a la acumulación de bacterias en los tejidos que rodean los dientes.

Alimentación

Algunos alimentos con sabores aromáticos fuertes (como la cebolla y el ajo), al ser digeridos, provocan la exhalación de olores característicos.

Cepillarse, enjuagarse o chupar una pastilla para el aliento, sólo ayudará a ocultar los malos aromas.

Evita ciertos tipos de comida como la carne, el azúcar, las grasas y los picantes.

Los productos lácteos ayudan a eliminar el mal aliento.

Boca seca

La saliva es la manera natural que tiene el organismo para limpiar la boca, removiendo las partículas de comida. Si el flujo de saliva disminuye, o si respiramos continuamente por la boca, se puede provocar el mal aliento.

Masticar chicle sin azúcar estimula la producción de saliva.

Signo de otras enfermedades

El mal aliento crónico puede ser un signo de otros problemas serios de salud como infección en el tracto respiratorio, sinusitis crónica, bronquitis crónica, diabetes y problemas gastrointestinales.

Lengua

La ausencia de limpieza de la lengua es una de las causas más comunes del mal aliento. Los sedimentos se quedan en la rugosa superficie de la lengua, creando las condiciones ideales para que las bacterias crezcan.

Se recomienda el uso de un limpia lenguas, no de un cepillo de dientes para ello.

Agua

Beber de 2 a 3 litros de agua al día favorece la salivación y reduce el mal aliento.

Recetas caseras contra la halitosis

Mascar perejil, infusiones de hojas de menta y comer manzana ayuda a mantener la boca fresca.