«Un dieta sin gluten no adelgaza y lo que se vende como tal, no es cierto»

Belén Rodríguez, experta nutricionista, aclara conceptos y destierra mitos

Actualizado:

Cada vez se habla más de intolerancia al gluten y conocemos más casos de celíacos a nuestro alrededor. Pero el hecho que un sector de la población no pueda ingerir esta proteína, no quiere decir que el resto deba dejarla, o que no comerla sea beneficioso.

Belén Rodríguez, profesora de la Escuela Universitaria Real Madrid - Universidad Europea y profesora del Máster en Entrenamiento y Nutrición Deportiva, explica que «si no eres intolerante, si no eres celíaco, no hay que eliminar el gluten de la dieta», pero añade que «¡Ojo!, hay casos, documentados científicamente, que hablan de sensibilidad al gluten no celíaca, pero son casos muy concretos por otras sustancias que están asociadas al gluten como pueden ser algunas proteínas y carbohidratos fermentables que pueden producir malestar gastrointestinal, ocasionalmente, a algunas personas, pero eso tiene más que ver con la flora intestinal que con la intolerancia».

En cuanto a la moda de prescribir la no ingesta de gluten para perder peso, Rodríguez es contundente: «Una dieta sin esta proteína no adelgaza, y lo que se vende como tal, no es cierto». La experta aclara que lo que pasa es que «cuando alguien sigue un régimen de este tipo, elimina todos los cereales, o casi todos. Quita el trigo, el centeno, la avena... y se acaba por no comer pasta, pan... ¿qué sucede? que se comen menos calorías, y se adelgaza, pero no por eliminar el gluten, sino porque se está quitando un grupo de alimentos. Si se cambian por arroz y se comen legumbres o patata, puede pasar lo contrario, que se gane peso, lo que deja claro que el gluten no engorda».

La experta apunta que «la nutrición es una ciencia muy joven, con lo que cualquiera se siente con derecho a opinar. Muchos profesionales de otras ramas han recetado esta dieta sin tener ni idea». Prosigue afirmando que «pienso que esta moda viene dada porque todo lo novedoso llama más y es más fácil decir “elimina algo de tu alimentación”, que explicar que hay que comer como siempre se ha comido, con fruta y verdura fresca, con productos no procesados...» y refiere que «se dan casos paradójicos, como el de quien ha eliminados los cereales de sus rutinas alimentarias, y se come una galleta cargada de grasas y azúcares, pero sin gluten, eso, sí».

Rodríguez asevera que lo que hay que hacer es «eliminar los productos refinados antes de pensar en descartar esta proteína».

Por otra parte, la nutricionista explica que hay cereales que no tienen gluten, como el arroz, y hay alimentos que lo contienen que no son cereales, ya sea por contaminación cruzada o por que se ha añadido como parte del proceso». «Por supuesto, quiero dejar claro que el gluten no es ni bueno, ni malo. Es una proteína a la que algunas personas son intolerantes, pero nada más».