Vida sana

Cómo congelar y descongelar los alimentos

La congelación, hecha de forma segura, es una técnica completamente fiable, aunque hay que tener en cuenta varios puntos para que la pérdida de nutrientes sea mínima

MadridActualizado:

Al congelar, se pierden nutrientes —principalmente, una parte de sus vitaminas—. Así lo afirma Álvaro Vargas en su libro «A comer se aprende», donde trata de dar consejos para llevar una vida saludable. En concreto, este «coach» nutricional asegura que las verduras congeladas pierden entre un 20-25% de vitaminas y hasta un 10% de minerales. La vitamina C es la más perjudicada, pues pierde hasta un 40 por ciento.

Vargas insiste: «No establecería la práctica como buena ni mala, dependerá del ritmo de vida que lleve la persona». Sin embargo, se centra en la idea de que resulta más aconsejable comprar alimentos frescos, elaborarlos con la receta que se desee y proceder, después, a congelarlos.

¿Por qué es esto mejor que comprar el alimentos directamente congelado? «El usuario nunca va a conocer el proceso al que habrá sido expuesto ese producto, que será 100% seguro; de la otra manera, se asegurará que el alimento está fresco», comenta Vargas.

No son recomendables los platos precocinados congelados porque no se conocerá la calidad de los aceites empleados, la cantidad de sal, si llevan algún aditivo... La congelación, hecha de forma segura, es una técnica completamente segura. El autor expone algunos consejos para llegar a ella.

Nunca congelar tras haber descongelado ya

1. Nunca meter en el congelador un alimento todavía caliente; hay que dejarlo enfriar a temperatura ambiente y después congelarlo.

2. Se debe indicar en la bolsa o táper de congelación el contenido y la fecha. No es muy recomendable consumir alimentos con más de tres meses de congelación porque la pérdida de nutrientes es muy elevada.

3. Se aconseja separar las raciones según nuestras necesidades. No hay que congelar en un táper medio kilo si solamente se necesitarán 300 gramos, porque es fácil que el resto se descongele al sacarlo, para apartar la ración necesaria, y se echará a perder.

4. Nunca hay que congelar un alimento que ha sido descongelado, salvo que haya sido cocinado. Es decir, no se debe volver a congelar unos gisantes que ya estaban congelados, salvo que se haya realizado una crema o cualquier plato con los gisantes.

5. Si algún día se va la luz durante más de 1 hora, se tendrán que desechar los alimentos del congelador, ya que, por la subida de la temperatura, es posible que hayan aparecido microorganismos nada deseables. Aunque sea menos de una hora, es mejor echarles un vistazo.

6. No se deben congelar en la misma bolsa alimentos crudos de distinta naturaleza, como verduras con carne o pescado, o pescado con carne. Se puede producir lo que se llama «contaminación cruzada».

7. Hay que sacar para cocinar, siempre, lo que más tiempo lleve en el congelador.

8. Nunca hay que descongelar a temperatura ambiente. Se debe hacer dentro de la nevera, aunque el proceso sea más lento, y poner el alimento en un plato para que el líquido no llegue a otros alimentos que estén en la nevera.

9. Es mejor un descongelado lento que uno rápido en la nevera, pero este último es mejor que un descongelado a temperatura ambiente.

10. Si has realizado una descongelación en el microondas, se debe cocinar el alimento de manera inmediata. No se puede dejar dentro del micro ni sobre la encimera mucho tiempo, ya que los microorganismos proliferan rápidamente con ese calor y puede ser perjudical.

11. La descongelación debajo del grifo, aunque tampoco es un método muy recomendable, siempre se hará con agua fría, nunca con caliente.