Vida sana

Bebidas estimulantes, los peligros de su «efecto rebote»

Médicos y especialistas aseguran que este tipo de refresco tiende a causar determinados peligros para la salud, ya que alteran el funcionamiento del organismo

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Para aguantar toda la noche estudiando y aumentar la capacidad de concentración, como remedio ante el cansancio o para mezclarlas con alcohol, esos son los principales usos que adoptan a diario las bebidas energizantes o estimulantes. Un pensamiento muy erróneo que lleva consigo graves riesgos o pautas a tener en cuenta.

Tal y como han alertado médicos y especialistas, este tipo de bebidas tienden a causar determinados peligros para la salud, ya que alteran el funcionamiento del organismo.

La nutricionista Stefanie Chalmers advierte que la ingesta irregular de este tipo de refrescos puede ser perjudicial para la salud y que el «efecto rebote» puede ser grande. Es decir, las bebidas energizantes no solo aportan energía (calorías), sino que contiene también sustancias estimulantes del sistema central nervioso como la cafeína, que se víncula como un efecto rebote o depresor tras las horas de consumo.

Además, según estudios realizados en la Universidad Johns Hopkins (Estados Unidos), una ingesta desproporcionada ocasionaría cambios en el ritmo cardíaco, aumento de la adrenalina, deshidratación, gastritis, daños y alteraciones en nervios y riñones, entre otros.

La peligrosa mezcla con el alcohol

Pese a ser una práctica habitual de muchos jóvenes los fines de semana, se debe evitar la mezcla de bebidas energéticas con alcohol, ya que las bebidas alcohólicas relajan el corazón y estos refrescos lo estimulan, lo que podría derivar en un colapso.

«El consumo combinado de bebidas estimulantes con depresoras puede fomentar el consumo excesivo de alcohol, mostrando una falsa sensación de control y sobriedad», aporta la nutricionista.

Los refrecos energizantes no están aconsejados para personas con problemas cardiovasculares, por lo comentado con anterioridad; con complicaciones gástricas, o con problemas psicológicos, pues en la mayoría de los casos podría ser contraproducente. Asimismo, tampoco es recomendable en embarazadas y niños.

Energéticas y deportivas no son lo mismo

Los especialistas también insisten en la importancia de diferenciar las bebidas energéticas y las deportivas. Muy diferente la una de la otra.

Según afirman, las bebidas estimulantes tienen elevado contenido en cafeína, mientras que las deportivas o isotónicas destacan por sus sales minerales y glucosa, que favorecen la hidratación de la persona que la consume. Es un riesgo confundirlas porque la cafeína, a pesar de tener un efecto positivo en algunas disciplinas deportivas y bajo condiciones específicas, tiene también un efecto diurético que contribuye a la deshidratación. Es decir, una consecuencia indeseada para los deportistas.