BebésEliminar la leche de vaca en los niños podría producir raquitismo

Además, aumentan los trastornos del sueño en menores de dos años a la vez que suben de forma alarmante las adicciones a dispositivos móviles

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El Dr. Fernando García-Sela, presidente de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) ha hecho un llamamiento a los padres sobre la falta de atención y el poco tiempo que pasan con sus hijos. Esto puede derivar en trastornos del sueño, en una adicción mayor a teléfonos móviles o carencias en la alimentación durante la primera infancia.

Según García-Sela, el hecho de que las obligaciones laborales de padres y madres les impidan pasar el tiempo que quisieran con sus hijos está llevando a cambios, tanto en el mapa de patologías pediátricas como en las necesidades médicas de los pequeños.

Así defiende que «la mejor leche durante la primera etapa de vida es sin duda la leche materna. Principalmente por los anticuerpos que reciben de la madre. Los bebés que toman leche de su madre padecen menos bronquiolitis, diarreas, neumonías, y las infecciones suelen ser menos graves». «A partir de los dos años, es importante que tome leche de vaca o de otro mamífero por la calidad y cantidad de proteínas que contiene», prosigue.

Sí es cierto que en casos de intolerancia o malas digestiones se puede combinar con otro tipo de leche, pero no es aconsejable eliminarla de la dieta por completo. «Estamos encontrando casos de raquitismo y otras deficiencias por este motivo».

Saturación de urgencias

Otro de los cambios que se ha producido en los últimos años es la frecuencia con la que madres y padres demandan atención médica para sus hijos. Un estudio reciente realizado entre pacientes pediátricos del Hospital Vithas Nisa 9 de Octubre desveló que una parte importante de las visitas a consulta se debe a febrículas, es decir, porque el niño o niña tiene una décimas de fiebre, que no supera los 38 grados.

«Este servicio se ha acabado entendiendo como un “cajero automático”, que en vez de dinero, dispensa atención inmediata. Las consecuencias son saturaciones desesperantes. Hay mucho que trabajar en cultura de salud en este sentido», explica este doctor.

Internet y falsas alarmas

Desde un punto de vista médico, García-Sela afirma que «internet ha tenido consecuencias negativas. Cualquiera puede colgar información en la red. Y el problema es que a toda se da credibilidad sin filtrarla».

Por ejemplo, sobre la teoría de que las vacunas tienen importantes efectos secundarios y que podrían producir autismo, defiende que «esta afirmación, a todas luces falsa, partió de un artículo publicado por un pediatra británico que relacionó las vacunas con el autismo. Quince años después se evidenció que todo era un fraude y se le denunció».