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Estas son las reglas básicas para adelgazar, según el director del Instituto de Obesidad

Pasadas las fiestas muchos hombres y mujeres han aumentado la talla de su pantalón

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Las Navidades son fechas señaladas que invitan a compartir momentos entrañables con la familia y los amigos. Pero son fechas, también, en las que se cometen excesos alrededor de la mesa: comidas y cenas copiosas, normalmente con menús muy calóricos, exceso de dulces y de bebidas alcohólicas. No es de extrañar, por tanto, que pasadas las fiestas muchos hombres y mujeres hayan aumentado la talla de su pantalón. Y no sólo los excesos alimentarios provocan sensación de malestar, estreñimiento, diarreas, empacho, cefaleas, hinchazón, fatiga…

Para volver a la rutina y retomar las «buenas costumbres» a la mesa (dieta sana y equilibrada) y perder el exceso de peso ganado es importante, según Adelardo Caballero, director del Instituto de Obesidad no caer en las «dietas milagro». «Me refiero a esas que son las que prometen pérdidas de peso importantes en poco tiempo y sin apenas sacrificios. Se caracterizan por un consumo excesivo de ensaladas, carnes magras, yogures, frutas de la estación y líquidos. Realizar este tipo de ingesta no es recomendable, sobre todo cuando no se llevan a cabo bajo supervisión médica, dado que en esos casos pueden provocar deficiencias alimentarias y originar trastornos de salud».

La clave para bajar los kilos es, a su juicio, consultar con un especialista que determine cuál es la mejor estrategia a seguir de forma personalizada. «Es muy importante introducir alimentos depurativos que contrarresten los excesos cometidos y que reduzcan el sobreefuerzo que el hígado, la vesícula y los riñones han hecho en estos días. Una buena medida son los caldos de verduras con cebolla, puerro y apio, entre otros alimentos», sugiere.

Es importante, además, tener en cuenta que las medidas para recuperar el peso tras las Navidades se basan en consejos saludables que deberían mantenerse durante todo el año para controlar el peso y la salud. Así, por ejemplo, «en primer lugar es necesario reducir el consumo de sal, para ayudar a evitar o revertir la acumulación de líquidos. Lo mismo sucede con el azúcar: se deben desterrar las bebidas azucaradas y las alcohólicas». Por el contrario, prosigue Caballero, «es conveniente aumentar el consumo de verduras y frutas. La alcachofa, la col, el brócoli son verduras ricas en potasio que, también, ayudan a eliminar los líquidos retenidos».

Una estrategia que se debe mantener siempre «es la de realizar cinco comidas al día con menores cantidades — asegura—,, así además de no pasar hambre el sistema digestivo funciona mejor». En este sentido, añade, «el desayuno es una pieza clave, porque se ha demostrado que la prevalencia de sobrepeso es superior en aquéllas personas que no desayunan o este no es suficiente. También se recomienda introducir un mayor aporte de alimentos ricos en fibra, que aumentan la sensación de saciedad y mejoran el tránsito intestinal, como las legumbres o los granos enteros. Hay que desterrar, las "comidas rápidas", los precocinados, las salsas y los fritos. Para ello es importante planificar las comidas con antelación para no caer en el "fast food" o los precocinados».

Otras «reglas» a tener en cuenta, señala el director del Instituto de Obesidad, «son recuperar un buen descanso, realizar ejercicio (andar a buen ritmo media hora al día es sencillo y efectivo), abandonar las bebidas con alcohol y, por el contrario, consumir más infusiones como el té o zumos de frutas que no tengan azúcares añadidos.

En este sentido no hay que olvidarse de ingerir abundante agua, entre un litro y medio y dos litros al día. Finalmente, recordar que el sentido común es nuestro mejor aliado; se debe hacer la comprar con el estomago lleno, olvidarse de los aperitivos o tentempiés calóricos, como las patatas fritas o las cortezas; aumentar el consumo de pescado azul, en lugar de carnes, cocinar a la plancha o en el horno, reducir la bollería y los dulces, comer despacio, masticando bien los alimentos. Y , lo más importante, consultar con un especialista.