Parejas

Las 17 cosas que ellas no soportan en la cama

Aspectos a tener en cuenta antes de mantener una relación sexual totalmente satisfactoria

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Llegar el orgasmo es para algunas personas el fin último de una relación sexual. Sin embargo, el sexo supone mucho más que llegar al clímax y puede resultar más placentero cuando los dos disfrutan al máximo de cada caricia, cada gesto, cada palabra... En un intento de dar aportar mayor tranquilidad y éxito a la relación, Ruth González Ousset, sexóloga, miembro de la Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología (AEPS) y profesora en el curso Experto en terapia sexual y de pareja de la Universidad Autónoma de Madrid, explica que hay una serie de cuestiones que las mujeres odian de los hombres en la cama. Las más significativas son las siguientes:

—Que se confundan de nombre, es algo que pasa más de lo que se piensa y resulta totalmente abrumador. En cualquier parte, y más en la cama, hay que sentirse único e importante.

—Que al terminar el acto, ellos se den la vuelta y se duerman, sin dar lugar a un tiempo de intimidad más pausada, de caricias, abrazos, comentarios... una enorme cascada de mimos.

No poder tocarles el pelo. La última moda en peinados en los hombres y su postureo constante en redes sociales ha provocado que no les guste que les acaricien o despeinen su pelo y estropee su cuidado «look».

—Al realizar sexo oral, no soportan que ellos cojan la cabeza de ellas y les marquen el ritmo del movimiento. Muchas veces provocan arcadas y malestar en las féminas.

—Cuando cogen y estimulan los pezones de la mujer y parece que están sintonizando una emisora de radio.

—Que ellos quieran tener sexo sin preservativo alegando «es que no es lo mismo», «no siento igual»...

—Cuando se confunden, o hacen que se confunden, de orificio y en vez de por vía vaginal intenten experimentar con la penetración anal sin previa consulta.

—No les gusta la ropa interior tipo «slip» con dibujitos infantiles o anclas. Da la sensación que se la compra su madre desde que tenía 8 años y que con 40 siguen usando. Normalmente, esta imagen no erotiza para nada. Despierta mucho más el deseo los calzoncillos tipo bóxer.

—La falta de higiene.

—Cuando ellos llegan al orgasmo y se desentienden de si ella quiere seguir jugando o no.

Los calcetines no son bienvenidos en las relaciones sexuales. No resulta de ningún agrado encontrarse con esos calcetines blancos con las dos rallitas mientras se practica sexo. Desmotivante.

—Que comenten el estilismo de la vulva: «mucho pelo, a ver si te depilas», «demasiado rapado»...

El aliento de primera hora de la mañana. Una visita al baño para usar flúor, un cepillado de dientes o un chicle hará que ella disfrute más de la relación.

—Que directamente pasen a penetrar, sin juegos ni caricias. El «pim, pam, púm» y listo, no resulta tan satisfactorio.

—Que pregunten continuamente: ¿Te está gustando? ¿Te gusta? ¿Qué te parece? A muchas mujeres les estresa esta evaluación permanente y les saca su mente de la relación sexual.

—Cuando eyaculan sin previo aviso y ellas están haciendo sexo oral y eyaculan en su boca.

—Cuando ellos piensan que están en un película porno y se manifiestan más salvajes.