DÍA DE LA MADREAverigua con qué estilo de madre te identificas

Ocho de cada 10 madres españolas son felices con sus familias

MADARIDActualizado:

Según datos de un análisis realizado por Coaching Club, el centro de terapias de coaching grupales e individuales para familias, el 83% de las madres españolas son felices con la situación de sus familias. Entre las tareas pendientes que destacan en casa: tareas del hogar, horarios y definición de límites en los más pequeños.

Según una consulta realizada por el centro Coaching Club entre sus pacientes con motivo del Día de la Madre, la amplia mayoría (83%) de las madres se considera feliz con sus familias más allá de las tensiones propias de la convivencia, de las dificultades económicas o factores que rodean a todas las familias.

Según Coaching Club, en España se goza de un alto nivel de felicidad familiar principalmente gracias a la mentalidad abierta de los adultos y al nivel de afecto, aunque reconocen que los principales factores negativos son los que afectan a la condición de ser mujer. En este sentido Verónica Rodríguez Orellana, terapeuta y directora de Coaching Club, explica que «la limitación profesional que supone ser madre, desgraciadamente, las dificultades para hacer planes con amigos o dejar un poco de lado los gustos personales son los tres factores que más destacan negativamente. Sin embargo todas las madres consultadas afirman que el afecto de los hijos y su desarrolla contrarresta cualquier efecto negativo».

¿Los hijos conllevan felicidad?

Un error frecuente en las madres es pensar que los hijos no la felicidad por sí mismos. El hecho de ser madre, explica Rodríguez Orellana, «no conlleva por sí sólo ser feliz. La felicidad se consigue con la crianza, la educación y la relación que se forma en el día a día con ellos».

Por este motivo desde Coaching Club han elaborado una lista de 10 consejos para trabajar la felicidad como madre:

1.- Valorarse como madre: todo lo que se hace tiene mérito aunque no se haga con ese fin. Hay que valorar cada esfuerzo y cada logro conseguido.

2.- Cuidar la relación de pareja: Aunque sea complicado hay que saber cuidar la relación con la pareja en el día a día. Con la dinámica del trabajo y de las tareas del hogar o la crianza es recurrente tender al abandono de la relación de pareja. Hay que saber sacar un tiempo para la pareja.

3.- Cuidar amistades: Igual de importante es cuidar la relación de pareja como las amistades. Conseguir tiempo para salir a tomar una cerveza o quedar con amigos hace que se tenga una fuente extra de cariño, comprensión y compañía.

4.- Evita los conflictos por el dinero: Aunque vivimos una época marcada fuertemente por la crisis económica hay que hacer un esfuerzo por no asfixiarnos por estos temas. Hay que buscar la felicidad en casa y no en el dinero.

5.- La vida no es una competición: Aunque nos inculcan desde pequeños el espíritu del esfuerzo y la competición, la vida no es eso. Para la felicidad en familia hay que saber jugar en equipo, reconocer los logros de los demás y elogiarlos.

6.- La felicidad se encuentra es la sencillez: Otro factor destacable en las terapias es la pérdida de la sencillez. Vivir de forma sencilla. La ambición por querer siempre más deriva en grandes conflictos porque no siempre es sostenible en el tiempo. Hay que vivir en base a las prioridades que se tienen y esta deberían ser los propios seres queridos.

Los cuatro tipos de madre

En base a toda esta información, desde Coaching Club se ha elaborado una lista de perfiles acerca de las madres que acuden a consulta en la que destacan cuatro tipos principales:

Cariñosas: Afectivas, cercanas, empáticas con los suyos. Se preocupa de cada necesidad más elemental a nivel emocional. Siempre atenta a las necesidades tanto de la pareja como de los hijos lo que a veces puede derivar en un excesivo estrés y abuso por parte de los suyos. Un abuso por supuesto malentendido.

Controladoras: Se trata de las madres que más sufren porque tienen una necesidad casi enfermiza de controlar cada movimiento de los hijos y de la pareja. Sufren por si les puede pasar algo malo: enfermedades, amistades, conflictos, riesgos en el hogar, limpieza estricta etc. El 32% de las madres son consideradas controladoras por sus hijos.

Aventureras: No le importa probar cosas nuevas con su familia. Es flexible con los cambios de opinión. Les gusta cambiar de forma deber las cosas. Son muy cercanas a sus hijos y siempre están buscando aventuras familiares.

Hiper-Perfeccionistas: Son aquellas madres excesivamente estrictas consigo mismo y por consiguiente con sus seres queridos. Tienen una alta dosis de exigencia en el día a día tanto en las tareas del hogar como en la dosificación del sentimiento y del cariño. Tienen una necesidad compulsiva de medir cada movimiento o sentimiento, no en sentido negativo contra los suyos sino equitativo. Esto sin duda genera muchos roces en el hogar. Suelen tender a exigir en exceso a los más pequeños a lo largo de su educación olvidando en ocasiones los límites de su edad y comprensión. Necesitan encontrar un equilibrio para su bienestar. La mayoría de las madres se consideran perfeccionistas ya que lo asocian a querer lo mejor para los suyos pero el exceso puede ser igualmente perjudicial que la carencia. El 15% de las madres son hiper–perfeccionistas.

«Aunque no existe un prototipo de madre para ser feliz, lo ideal como siempre es el equilibrio. Un poco de aventura, de perfección, de control pero sobre todo mucho cariño», resume Verónica Rodríguez Orellana. De hecho, añade, «el 90% de las madres consultadas coinciden en que para ser felices lo que realmente necesitan es ver a sus hijos crecer sanos, recibir mucho cariño y respeto tanto por los hijos como por la pareja. Con eso tienen el 100% de las necesidades cubiertas a nivel afectivo».