El juez de Menores de Córdoba, Ruiz Rabasa, alerta del aumento de la violencia familiar
El juez de Menores de Córdoba, Ruiz Rabasa, alerta del aumento de la violencia familiar - Roldan Serrano

Un juez de Menores cordobés alerta del aumento de padres que «no pueden» con sus hijos

El delito estrella que se ha incrementado de forma muy exponencial y alarmante es la violencia de hijos contra los padres

MADRIDActualizado:

El juez de Menores de Córdoba, Ruiz Rabasa, ha alertado del aumento de la violencia familiar y de casos en los que los padres denuncian que «no pueden» con sus hijos. En declaraciones a Efe, el magistrado y psicólogo, responsable del juzgado único de Menores de Córdoba, ha apuntado que «el delito estrella que se ha incrementado de forma muy exponencial y alarmante es la violencia de hijos contra los padres», hasta llegar a la mitad de los asuntos que trata.

«Educacionalmente, algo está fallando cuando los padres llegan pidiendo socorro», ha insistido el juez, que apunta a «la pérdida de valores» como causa de este tipo de violencia familiar y alerta de que «se ha perdido la autoridad, todo es permisividad».

El magistrado, con más de una década de experiencia profesional en menores, ha indicado que «la actual ley del menor no es laxa» aunque entiende que «en casos graves la sociedad piense que las penas se quedan cortas».

Hay una opinión generalizada entre los menores que delinquen de que «no pasa nada», pero «sí que pasa» y «muchos se dan cuenta cuando llegan aquí y perciben las consecuencias, la severidad», ha explicado el magistrado, que pone como ejemplo la medida de libertad vigilada, situación en la que si no se siguen unas pautas de comportamiento, el educador lo comunica y «podemos imponer una medida de mayor severidad».

«Los menores se sorprenden cuando se les aumentan las medidas» ha afirmado Rabasa, por ejemplo, por faltas a clase, comportamientos inadecuados, resultados en el control de tóxicos, protocolos tutorizados y pensados siempre «para la reeducación del menor». Un proceso «complejo» en el que el cambio de entorno es «en la mayoría de los casos fundamental», explica el juez, que dice que «si un joven de 13 años tras someterse a medidas judiciales vuelve a la misma pandilla, lo más probable es que vuelva a delinquir».

El internamiento en un centro es la última medida, pero «si es necesaria, se hace», aunque en casos de violencia en el ámbito familiar, se actúa también con terapias familiares para orientar a los padres, que en muchos casos no saben lo que tienen que hacer ante un niño con problemas».

Una situación que, según Rabasa, «no se limita a lo que se consideran ambientes marginales», al contrario, «la pérdida de autoridad se da en familias de todas las clases sociales». Ante ello, Rabasa ha insistido en la necesidad de «educar en valores de igualdad» como «única solución» ante «esta violencia que crece de forma exponencial» pues «la ley es un mecanismo de reacción, cuando actúa, ya se ha producido la agresión».