Padres e hijos

«Las familias hemos fallado, necesitamos formación»

Se pone en marcha la «Movilización Alcohol y Menores» para prevenir su consumo en los jóvenes

«Las familias hemos fallado, necesitamos formación»

La muerte de una niña de 12 años por coma etílico el pasado noviembre en San Martín de la Vega (Madrid) impactó a la sociedad española y fue el detonante, la punta del iceberg. «Si no hubiera sido por la serie de acontecimientos que retrasaron la llegada de la menor al hospital, seguramente se hubiera salvado y no habría desenmascarado un problema social que, por desgracia, se repite con demasiada frecuencia: el consumo abusivo de alcohol de los menores», asegura Ignacio Calderón, director general de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD).

El 68,2% de los jóvenes de entre 14 y 18 años ha consumido alcohol en los últimos 30 días
En el último mes se han emborrachado 480.000 menores «y lo peor –lamenta– es que gran parte de la sociedad mira para otro lado porque piensa que no es problema suyo. Están muy equivocados: es un asunto muy grave que hay que solucionar entre todos».

Los datos no dejan lugar a dudas: el 68% de los menores de 14 y 18 años ha consumido alcohol en los últimos 30 días y el 30% ha hecho un consumo de riesgo. La edad de inicio es a los 13,8 años y el llamado consumo compulsivo aumentó en un año del 14% al 37% entre los jóvenes de 14 a los 16 años, convirtiéndose las fiestas etílicas en algo «normal» cuando todos los estudios científicos señalan que el desarrollo completo del cerebro humano no se alcanza hasta los 20 años. Es decir, estos excesos repercuten muy negativamente en el posterior desarrollo físico, psicológico y mental.

Estas cifras, la muerte de la menor de 12 años y las terribles consecuencias del alcohol en los jóvenes y su entorno, han motivado que, desde el pasado enero, la FAD haya promovido la «Movilización Alcohol y Menores» con una serie de reuniones entre entidades representantes de padres y madres (Ceapa y Concapa), del sector educativo formal (Mejora tu Escuela Pública, Escuelas Católicas y Fedadi) y organizaciones de prevención de consumo de drogas (FAD, Socidrogalcohol y Unad) para llevar a cabo un plan de acción y hacer un frente común ante este preocupante consumo de alcohol. «Es la primera vez que se trabaja de manera conjunta porque hasta la fecha se había hecho de forma aislada, cada uno por su lado, por lo que unir fuerzas es muy importante para acelerar las soluciones», añade Calderón.

Según datos de la última Encuesta ESTUDES, la edad de inicio del consumo de alcohol es a los 13,8 años
Tras meses de trabajo, ayer presentaron en Madrid las propuestas sectoriales y se llevó a cabo la lectura de un manifiesto «cuyo propósito es hacer llegar a las insituciones públicas todas las medidas para prevenir y acabar con esta lacra. El Gobierno tiene una gran responsabilidad en este asunto», aseguró Calderón.

Los representantes de padres y madres insistieron en que «las familias podemos hacer mucho más que preocuparnos por este asunto: podemos actuar». Señalaron en que la educación y supervisión doméstica que llevan a cabo muchas familias no son suficientes para una prevención eficaz. «Las familias hemos fallado en algo y tenemos que poner todo lo que tenemos a nuestro alcance para evitar que este problema siga aumentando. Necesitamos información y formación veraz para poder transmitir a nuestros hijos». Añadieron que el consumo de alcohol debe prevenirse donde se consume; es decir, en el ámbito del ocio y las relaciones sociales. La prevención debe partir de estos entornos donde los menores se educan, se relacionan, se divierten, contribuyendo a que sean saludables y seguros».

En la imagen, Leticia Cardenal, presidenta de Ceapa, y Pedro José Caballero, presidente de Concapa
En la imagen, Leticia Cardenal, presidenta de Ceapa, y Pedro José Caballero, presidente de Concapa- Isabel Permuy

Apuestan por que desde las AMPAS se dote a las familias de las herramientas necesarias a través de formación. «Por nuestra posición privilegiada entre familias, escuelas y comunidad debemos trabajar con medidas preventivas. Esto implica velar por la educación de los niños, potenciar valores y actitudes positivos, ofrecerles espacios adecuados para su ocio, apoyar que sean creativos en su tiempo libre, dotarles de recursos para afrontar situaciones difíciles, etc.».

Regular la publicidad

Consideran imprescindible crear redes que permitan colaborar a múltiples colectivos con una apuesta seria. También solicitan que la ley articule normas para regular la publicidad del alcohol tanto directa como indirecta mediante patrocinios y que se incluyan sanciones para quienes dispensan, facilitan o promocionan el alcohol entre los menores de edad.

No cerraron su turno de palabra sin insistir en la necesidad de realizar campañas de sensibilización para fomentar el ocio saludable y responsable con alternativas al consumo del alcohol.

En la imagen, de izquierda a derecha, Carmen Perdices, Irene Arrimadas y Pilar de los Ríos, representantes del sector educativo
En la imagen, de izquierda a derecha, Carmen Perdices, Irene Arrimadas y Pilar de los Ríos, representantes del sector educativo- I. Permuy

Desde el sector educativo añadieron que los centros escolares han de hacerse cargo de todas aquellas realidades sobrevenidas que no aparecen en ningún programa educativo convencional, pero que forman parte del entramado por el que discurre la vida real del alumnado. Apuestan por trabajar la prevención mediante planes, programas y proyectos para favorecer comportamientos sanadores. «Es preciso tratar al alumnado para que reciba toda esta información de manera adecuada», insistieron.

En la imagen, de izquierda a derecha, Maite Cortés, Celia Ptrat y Lola Capdepón,, representantes del sector drogas
En la imagen, de izquierda a derecha, Maite Cortés, Celia Ptrat y Lola Capdepón,, representantes del sector drogas- I. Permuy

Para el sector de prevención y de consumo de drogas resulta muy contradictorio explicar a la población más joven las consecuencias de consumir alcohol y sus perjuicios, cuando la percepción que se trasmite es que el mundo adulto disfruta consumiendo en cualquier celebración. Por ello, también se manifiestan a favor de realizar, entre otras medidas, programas de prevención universal, dirigidos al público en general, y de prevención selectiva, para grupos con mayor riesgo. Además, mencionaron la necesidad de fomentar protocolos de actuación para coordinar a todos los agentes que intervienen con menores.

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