Familia

Consejos para no desistir de tus propósitos de año nuevo

Muy pocas personas logran mantener sus propósitos de año nuevo una vez pasada la primera semana de Enero.

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El lunes empiezo la dieta, después de las navidades dejaré de fumar, en cuanto pasen los Reyes Magos empiezo a hacer deporte... Si eres de las personas que siempre dices que vas a hacer cosas y luego no las haces porque, por las razones que sean, no tienes fuerza de voluntad, vamos a ayudarte para que este año 2016 sea de otra manera.

Azucena Caballero, directora de Educarpetas y autora del exitoso libro Organiza tu hogar en 30 días, conoce algunos consejos para tener fuerza de voluntad y ser capaz de cumplir aquello que uno se propone.

Los propósitos de año nuevo fracasan en la primera semana.

El 25% de las personas abandonan sus propósitos de Año Nuevo al cabo de una semana. El 60% lo hace al cabo de seis meses. En promedio, una persona se plantea o se propone el mismo propósito de año nuevo unas 10 veces sin éxito ninguno. Incluso, después de un ataque al corazón, solo el 14% de las personas hace cambios significativos en su estilo de vida y salud.

Los buenos propósitos no funcionan, no sirven; cambiar cuesta mucho. ¿Entonces qué hacemos? ¿Cómo podemos lograrlo? Azucena Caballero está muy acostumbrada a trabajar con gente en sus cursos y reconoce que si bien es cierto lo anterior, también es verdad que lo que sí funciona es establecer objetivos.

Claves para lograrlo

1. Pon tus objetivos por escrito. Es la mejor forma de obtener la claridad que necesitas para establecerlos. Poner tus objetivos por escrito es muy poderoso. Quizás hayas escuchado o leído algo sobre el estudio que se hizo en la Universidad de Harvard en 1953, en el que el 3% de los que se graduaron ese año pusieron sus objetivos por escrito.

A lo largo de 30 años estuvieron haciendo un seguimiento de estos estudiantes, de los que habían terminado ese año sus estudios con éxito. Cuando en 1983 hicieron la revisión de lo que había sucedido se encontraron con que ese 3% de la clase que había puesto sus objetivos por escrito había logrado ganar 10 veces más que el resto de la clase combinada entre ellos. Gail Matthews, profesora de la Dominican University de California, hizo su propio estudio con 267 personas, y su conclusión resultó muy alentadora: El simple hecho de poner por escrito tus objetivos aumenta la probabilidad de lograrlos en un 42%

2. Establece tus objetivos de manera concreta, inteligente y asumible. Un objetivo alcanzable ha de ser:

Específico

Medible

«Accionable»: Tiene que empezar con verbo que implique acción, no esencia, no puede ser «ser», ha de ser «escribir, cantar, correr…».

Realista

Con fecha límite

Emocionante

Relevante

3. Comparte tus objetivos de manera selectiva. Compártelos solo con quienes te van a apoyar y entender. Necesitas tu energía para cumplir tus objetivos no para tener que justificarlos ante nadie. Tus objetivos son tu tesoro, compártelos solo con quienes te vayan a apoyar en tu camino a lograrlos.

4. Revisa tus objetivos de forma regular. Puedes revisarlos semanalmente, quincenalmente… Se trata de revisarlos con frecuencia para no perder en el enfoque. Sucede mucho que lo urgente se va haciendo paso por encima de lo importante, y si no nos mantenemos firmes nos perdemos y abandonamos nuestros objetivos. Es necesario revisar cómo vamos, en qué avanzamos, qué necesitamos retocar, etc., para no desviarnos de nuestro camino y lograr la vida que realmente deseamos.

Dos ejercicios para que los hagas hoy, no lo dejes para mañana, hazlos cuanto antes, si puede ser ahora, y enfócate en empezar a generar la vida que deseas:

1. Escribe entre 7 y 10 objetivos. No escribas más de 10. Estos objetivos han de ser específicos, medibles, actuables o accionables, realistas, con fecha límite, emocionantes y relevantes. Asegúrate de que cumplen todos los criterios. Sobre todo, incluye objetivos que no estén solo relacionados con tu carrera y/o negocio. Incluye objetivos para tu salud, tus relaciones, tus finanzas, crecimiento personal, etc.

2. Identifica tu objetivo «dominó», ese objetivo que si te enfocas especialmente en él y lo logras actuará como una ficha de dominó que arrastra a las otras y hace que el resto de objetivos también caigan. Ese objetivo que empuja a los demás, que actúa como una palanca que hace que alcanzar los otros sea más sencillo. Márcalo con un asterisco.