Familia

«Hay que atender a los jóvenes para que tengan más hijos»

María Teresa López López, de Acción Familiar, aboga por que no se penalice la maternidad en las empresas

Actualizado:

Mª Teresa López López, de Investigación y Estudios de Acción Familiar, asegura que los datos siguen poniendo de manifiesto que los jóvenes desean configurar su propia familia y tener hijos o ampliar el número de los que ya tienen, lo que exige disponer de un trabajo remunerado. Explica que los que ya lo tienen se enfrentan a horarios laborales especialmente rígidos, «lo que sigue siendo una importante barrera que dificulta e incluso impide atender a los hijos».

Añade que si tenemos en cuenta que parte de la solución de los graves problemas demográficos a los que se enfrenta España, está en manos de las familias más jóvenes, «deberíamos ayudarles de manera prioritaria, porque además la solidaridad intergeneracional nos lo exige y ellas mismas así nos lo reclaman».

«Todo ello —prosigue— sin olvidar que en España todavía existen familias que, fundamentalmente por falta de empleo, se encuentran en situación de pobreza o aún teniéndolo, se encuentran en riesgo de exclusión social por diversas circunstancias. No podemos olvidar que la pobreza en el ámbito familiar tiene graves consecuencias especialmente sobre los más débiles –niños y ancianos dependientes-, de las que ellos solos no pueden salir. Los poderes públicos y toda la sociedad en su conjunto deberíamos también priorizar el apoyo a estas familias para ayudarles a salir de la pobreza, ya que en caso de no lograrlo, inevitablemente, también sufrirán las generaciones siguientes».

De cara al nuevo año, Mª Teresa López López recuerda que la última encuesta realizada por Acción Familiar en la Comunidad de Madrid concluye que el 83% de los jóvenes integran a los hijos propios en su proyecto vital, y aunque en términos de media sólo tienen 1,8 hijos, desearían tener 2,3.

Asegura que en esta decisión inciden muchas variables «entre las que figuran los cambios en sus prioridades vitales, y especialmente su situación en el mercado laboral. Siendo muchas las actuaciones necesarias de apoyo a la familia, resulta prioritaria una atención especial a los más jóvenes, lo que seguro facilitaría aumentar el número de nacimientos, mejoraría la calidad de vida de los más jóvenes y mejoraría el comportamiento de nuestras variables demográficas».

Por todo ello considera urgente:

Lograr un mayor valor del papel personal, social y económico que desempeña la familia. El alto valor personal que los jóvenes otorgan a la vida familiar y a los hijos, contrasta con una percepción de escasa valoración social. Podríamos pensar que se ven condicionados por un cierto rechazo social y cultural, no tanto a no tenerlos, como a no tener lo que la sociedad considera «muchos hijos», más de 2.

— Mejorar las condiciones laborales –las más valoradas para tener hijos- para hacerlas compatibles con la familia, tanto a nivel de estabilidad, como de salarios suficientes. Y trabajar para eliminar la «penalización» por maternidad que aún existe en el mercado laboral, avanzando así en una igualdad completa entre trabajadores.

— Los jóvenes manifiestan que la flexibilidad horaria es la medida más necesaria para superar las dificultades de cara a la tenencia y educación de los hijos, por lo que parece necesario trabajar para lograrla. Esto exige la implicación no sólo los poderes públicos, sino también de empresas, agentes sociales y sociedad civil.