Familia

El 50% de los recién nacidos en Europa podrían no alcanzar su potencial cognitivo por déficit de yodo

Es uno de los problemas de salud pública más fácilmente prevenibles, aunque afecta a un gran número de personas en el mundo

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El yodo, imprescindible para que la glándula tiroides trabaje con normalidad y sintetice sus hormonas (tiroxina), es un micronutriente esencial que se obtiene del agua del mar y de algunos alimentos. Una nutrición deficiente en yodo es uno de los problemas de salud pública más fácilmente prevenibles, aunque afecta a un gran número de personas en el mundo.

Así, desde la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, explican que «la clave para la prevención de la deficiencia de yodo es su consumo en cantidades adecuadas, de forma mantenida y continuada. La profilaxis mediante la yodación de la sal es eficaz, segura y coste-efectiva. De hecho, la OMS recomienda la yodación de la sal por ser el alimento que más fácilmente puede llegar a toda la población».

Con este objetivo, se creó el proyecto EUthyroid, un grupo constituido por investigadores de 27 países de Europa que ha trabajado en los últimos 3 años para identificar estrategias comunes que contribuyan a la erradicación y prevención de los trastornos producidos por la deficiencia de yodo (TDY).

Tras este periodo, el grupo ha consensuado: «La Declaración de Cracovia», un documento en el que se indica las líneas maestras para lograr prevenir los TDY. Además, esta declaración insta a las autoridades públicas y a la sociedad en general a asumir las responsabilidades necesarias para conseguir este propósito. En este sentido, la SEEN defiende que la citada declaración se alinea perfectamente con los propósitos de la Sociedad.

El riesgo de la escasez de yodo en las gestantes

A pesar de que toda la población debe tener un aporte adecuado de yodo, las personas con mayor riesgo son las gestantes y la población infantil. La tiroxina es clave para la maduración cerebral del feto y en los primeros años de vida. «Durante el embarazo, las mujeres tienen una mayor necesidad de yodo que, con frecuencia, es insuficiente en sus dietas habituales. Incluso una deficiencia leve de yodo pone a sus hijos en riesgo de deterioro de la función neurocognitiva y de presentar un cociente intelectual reducido», señalan desde la SEEN.

Sin embargo, la mayoría de las embarazas desconocen las consecuencias que una baja ingesta de yodo puede tener en sus hijos. Actualmente, los expertos afirman que en muchos países europeos con programas voluntarios de refuerzo del yodo, hasta el 50% de todos los recién nacidos están expuestos a una leve deficiencia de yodo y, por lo tanto, están en riesgo de limitaciones en cuanto a su potencial cognitivo. «Aunque en España la nutrición de yodo ha mejorado sensiblemente en los últimos años, se debe trabajar para garantizar que el aporte suficiente llegue a toda la población, muy especialmente a estos grupos de mayor riesgo», resalta el doctor Lluís Vila, coordinador del Grupo de Nutrición de Yodo de la SEEN.

Programas y proyectos a nivel europeo

«Es importante destacar que la deficiencia de yodo puede prevenirse sin grandes costes gracias a la provisión de alimentos enriquecidos», subraya el Dr. Vila. Durante años, la OMS ha hecho un llamamiento para llevar a cabo un control regular como un paso importante hacia la eliminación de la deficiencia de yodo en Europa, pero solamente ocho países de la UE cumplen con este especto dirigido a la lucha contra la deficiencia de yodo.

La comunidad científica señala su preocupación por el deterioro del compromiso político para abordar la deficiencia de yodo en Europa. Por ello, el proyecto EUthyroid ha puesto en marcha un enfoque de múltiples grupos de interés para hacer un llamamiento a los responsables de las políticas, los funcionarios de salud pública y científicos para garantizar la implementación en toda Europa de estrategias efectivas para prevenir la deficiencia, demandando:

—Métodos de prevención de la deficiencia tiroidea de yodo (TDY): los reguladores y los responsables de las políticas deberían armonizar la obligatoria yodación universal de la sal para garantizar el libre comercio de alimentos enriquecidos en Europa. Del mismo modo, la alimentación yodada de los animales requiere la aprobación regulatoria para garantizar el libre comercio dentro de la UE.

—Control de la prevención de TDY: los gobiernos nacionales y las autoridades de salud pública tienen que llevar a cabo una supervisión y evaluación armonizada de los programas de refuerzo a intervalos regulares para asegurar el suministro óptimo de yodo a la población.

—Apoyo para la prevención de TDY: los científicos, junto con los trabajadores de salud pública, las organizaciones de pacientes, la industria y la sociedad, deberían apoyar las medidas necesarias para garantizar que los programas de prevención de TDY son sostenibles, en su caso, dentro de un entorno que cambia rápidamente.

—Los signatarios de la Declaración de Cracovia sobre el yodo solicitan el apoyo de todas las partes interesadas de toda Europa y de terceros países para reunir los recursos y la experiencia necesaria para garantizar la erradicación de la deficiencia de yodo. Asimismo, piden la firma de la declaración en www.iodinedeclaration.eu para conseguir que las futuras generaciones reciban yodo suficiente para iniciar una vida saludable.