Nutrición

Cuidado con el «yo con cualquier cosita ceno»

Los 12 puntos clave de la dieta en la tercera edad

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Según se avanza en edad, no es que que las personas se vuelvan caprichosas o testarudas, es que «el cuerpo les pide» cosas diferentes a años anteriores, sobre todo en aquello que se refiere a alimentación. «Yo con cualquier cosita ceno», «me tomo un yogurcito y me basta», «abro una latita de sardinas y con eso voy servido», «ya no bebo agua, que mi cuerpo no me lo pide»... Son frases que a más de uno le resultarán familiares al convensar o convivir con mayores y que no son nada saludables si se realizan con frecuencia, sobre todo, cuando la soledad es su único compañero.

Magda Carlas, doctora del departamento de Nutrición de la Clínica Eugin de Barcelona, explica que con una esperanza de vida como la que tiene nuestro país, cuando una persona sana cumple 65 puede tener por delante 30 años más, un tercio de su vida. «Por este motivo la alimentación es fundamental para gozar de un envejecimiento en buenas condiciones. Al igual que se prenat mucha atención a la dieta que siguen los niños pequeños, en la tercera edad, también resulta fundamental».

Por este motivo, asegura que hay ciertos aspectos que a estas edades no hay que dejar pasar por alto:

—Se debe seguir una dieta equilibrada. Es decir, variada, con dosis adecuadas y alimentos básicamente frescos.

—El aporte energético tiene que ser ligeramente inferior al de una persona adulta y adecuado para tener un peso sano. Recordando que a partir de los 65 no es aconsejable estar muy delgado. Mejor llegar a esta edad con uno o dos kilos de más.

—La dosis de proteínas ha de ser suficiente y similar, o ligeramente superior, al de una persona adulta. Necesitan pues alimentos proteicos como pescado, huevos, legumbres o carne.

La sal y el azúcar, mejor en dosis mínimas, pues a esta edad el peligro de hipertensión es mayor y la tolerancia al azúcar es menor.

Las cocciones deben ser simples y los aderezos suaves. Recordemos que la capacidad digestiva es inferior a la de la edad adulta.

—Con platos es aconsejable que tengan sabor intenso y agradable, pues los sentidos del gusto y el olfato están atenuados.

—Hay que vigilar que la dosis de agua diaria sea suficiente teniendo en cuenta que a esta edad la sensación de sed es notablemente menor.

—El aporte de fibra es importante, mediante las 5 raciones de frutas, verduras, las legumbres y los cereales integrales correspondientes.

—También hay que prestar atención al aporte de calcio, vitamina D y hierro para que sea adecuado, pues suele haber problemas de deficiencia de estos nutrientes.

Las grasas saturadas, trans y colesterol en mínimas dosis, ya que hay más riesgo de enfermedad cardiovascular.

—Siempre se debe realizar un ejercicio regular, frecuente y adecuado a los gustos y a cada persona.

—No olvidar las posibles interacciones entre los fármacos y los nutrientes que pueda haber.