ENRIQUE TORIBIO

DÍA DE LOS ABUELOSEl verano saca a relucir la soledad de los mayores

El 18,1% de la población mayor de 65 años vive sola en nuestro país, según los últimos datos del INE

MADRIDActualizado:

Carmen, Paquita, Josefa, Amelia... Son solo algunos de los nombres de las personas mayores que no quieren pasar solas estos calurosos meses de verano. También son algunas de las beneficiadas de la actividad «escapada de tres días» que organiza la Fundación Amigos de los Mayores a la sierra de Madrid. La demanda de este tipo de actividades se intensifica con la llegada de las altas temperaturas.

La pérdida de las exiguas redes sociales que atesoran los mayores convierten a estos meses de verano en un tiempo especialmente difícil para este colectivo, que ya supone el 18.1% de la población en nuestro país, con 1.800.000 de personas mayores de 65 años viviendo solas (según las últimas cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística en su «Encuesta Continua de Hogares 2016»).

De hecho, según este organismo, cerca del 60% (59% en concreto) de las personas mayores que viven solas reconocían y expresaban tener sentimientos de soledad y aislamiento. Además, recuerda una vez más que esta lacra tiene género: las mujeres (con 1.367.400 y un 70,7%) son las principales perjudicadas por la soledad entre los mayores de 65 años. Por edades, el 39,6% de las mujeres mayores de 85 años viven solas, frente al 25,9% de los hombres.

La sensación de abandono se acentúa más si cabe con la llegada del verano. «La familia se marcha de vacaciones, los vecinos al pueblo y el cierre de esas tiendas y establecimientos del barrio a las que suelen acudir para charlar hacen que la soledad se instale con mayor dureza en el día a día de estas personas», explica Mercedes Víllegas, directora de la Fundación.

Factor de riesgo

Bien es cierto que vivir solo no es sinónimo de aislamiento, sí puede ser un factor de riesgo en estas personas, ya que en muchos casos es una situación no elegida y puede tener efectos en la calidad de vida y la salud de los mayores. Desde Amigos de los Mayores, prosigue Villegas, «queremos llamar la atención sobre una circunstancia que concurre ya en más de un millón y medio de personas mayores en España». Tal y como desmuestran estudios científicos —añaden—, «la soledad no deseada, es un factor de riesgo para la depresión, el deterioro cognitivo y la mortalidad».

Ante esta tendencia demográfica, denuncian, «resulta imprescindible poner a la persona mayor en el centro de la sociedad y de las políticas sociales presentes y futuras. Estas deben tener en cuenta aún más si cabe al colectivo de mayor peso en la pirámide poblacional en los próximos años. Desde nuestra Fundación reivindicamos la necesidad de concienciar a la ciudadanía de este problema, poniendo en valor iniciativas como el voluntariado, o los programas de acompañamiento como nuestro programa de verano».

Con estas minivacaciones de tres días a Navacerrada (Madrid), «buscamos que la persona mayor salga de su aislamiento y comparta momentos del día como las comidas, paseos o juegos con otros mayores y voluntarios, creándose espacios y momentos favorecedores de intercambios intergeneracionales», explica Francisco Carril, de Amigos de los Mayores.

Estas estancias posibilitan que los participantes disfruten de distintas y enriquecedoras actividades, como baños en la piscina si el tiempo lo permite, paseos por la naturaleza, por el pueblo, talleres y que, sobre todo, forjen nuevas amistades que les alejen de la soledad. Los contactos que surgen en estos encuentros ya se han hecho notar. Así lo corrobora Amelia García, una de las participantes del programa, quien relata como se ha «traído varios teléfonos de otras asistentes que venían de San Fernando de Henares, donde la asociación tiene una sede. Estas excursiones abren muchas vías para intercambio de conversaciones en el futuro que servirán para animarnos unas a otras», concluye.