EDUCACIÓN

«En un viaje a EE.UU., el inglés no es lo más importante que aprenderán tus hijos»

Pablo Cano, de Live N Learn, nos ofrece las claves a tener en cuenta antes de los jóvenes experimenten una aventura así

Pablo Cano, abajo en el centro
Pablo Cano, abajo en el centro - ABC

Pablo Cano vivió su primer año escolar en el extranjero con 14 años. Tras otros viajes y su experiencia en varias empresas de estudios en el extranjero, se unió a Robyn Hunsucker (directora de programas en EE.UU.) para iniciar esta aventura y ahora divide su residencia entre España y Cincinnati, donde trabaja como CEO de Live N Learn y director de programas de la compañía en EE.UU..

Ahora Cano, como experto en estudios en el extranjero, responde a las habituales dudas de los padres que se encuentran en estos momentos barajando la posibilidad de enviar a sus hijos a estudiar en el extranjero:

¿Es el idioma lo más importante que aprenden los chicos y chicas ?

Yo creo que el idioma es importantísimo, pero puede que no lo que más va a impactar en nuestros hijos. El hecho de vivir fuera, independientemente de la edad que se tenga, aporta una visión del mundo diferente y esto es lo realmente valioso. Al tener que aprender a desenvolvernos en un mundo extraño, nuestra mente sufre una evolución, y repito «sufre» porque no suele ser un proceso fácil. El alumno tiende a comparar para encontrar sentido a lo que ve con su propia escala de valores, como es lógico, pero no es hasta que aprende a aceptar las cosas como son cuando realmente abre su mente a otras opciones y vuelve a su país con una mente muchísimo más abierta, que nos prepara para ser mucho más tolerantes y adaptarnos a diferentes situaciones. Y esto, aunque muchas veces no lo parezca, es infinitamente valioso.

¿Soléis encontrar elementos comunes de aprendizaje en los chicos que experimentan el año escolar?

Salir de su zona de confort les coloca en una situación incómoda con la que tener que lidiar y en la que ellos son la única llave para que eso funcione. Los adolescentes de hoy en día están muy arropados por sus padres y al encontrarse «solos» deben aprender a desenvolverse.

Esto es importante que lo tengamos en cuenta, lo más probable es que nuestro hijo no vaya a estar tan arropado como nos gustaría o como las empresas muchas veces nos transmiten, tenemos que confiar en que los problemas serios desde luego van a solucionarse, pero que en los más cotidianos tendremos que aprender a confiar en nuestro hijo.

Este aprendizaje suele generar personas que cuentan con una mayor habilidad para desenvolverse y para generar nuevas amistades y contactos.

¿Qué ventajas y desventajas tiene para el estudiante convivir con una familia nativa en vez de en un colegio interno durante la estancia en el extranjero?

Recomendamos la estancia en familia, porque la inmersión cultural es infinitamente más profunda y ayuda en la adaptación a los cambios.

Nosotros siempre recomendamos la estancia en familia por muchas razones, la principal, que la inmersión cultural es potencialmente superior. Cuando enviamos chicos de año escolar a Estados Unidos no sólo queremos que aprendan inglés, queremos que se empapen de la cultura local (que vayan al béisbol, que asistan a las fiestas vecinales) porque esta experiencia es tanto o más enriquecedora que el mero aprendizaje del idioma.

El hecho de estar en una familia, además, facilita muchísimo el nuevo escenario, normalmente estos alumnos están más arropados no sólo en los asuntos de papeleo, estudios y colegios, sino por el ambiente familiar y de hogar.

Quizá, a la hora de ir a un internado, los beneficios que se pueden encontrar son la cercanía a otros chicos y chicas de su edad y que nos proporciona un mayor control a la hora de vigilar a nuestros hijos, pero seguimos considerando que la opción de la familia es mucho más enriquecedora.

Pensando en el futuro de nuestros hijos, ¿podemos considerar que podemos aportarles un plus al ser los perfiles internacionales los más requeridos por las empresas?

Lo normal es que tras un año en el extranjero potenciemos el idioma hasta prácticamente llegar al bilingüismo porque nos enfrentamos a situaciones y expresiones de vocabulario que prácticamente nunca aparecen en los libros y que difícilmente pueden aprenderse en nuestro país natal.

Ahora, es importante que sepamos que un segundo idioma es «un animal exigente», una vez estamos de vuelta no permanece sin más, y hay que seguir alimentándolo con estudio, películas, series, y reuniones de intercambio de idiomas, sino, lo aprendido muchas veces acaba muriendo y es peor según va pasando el tiempo.

Por regla general, ¿los estudiantes que realizan un curso escolar en el extranjero mejoran sus calificaciones académicas?

Lo cierto es que no existe una generalidad con respecto a este tema porque las situaciones personales son muchas y variadas, y no podemos engañarnos con pensar que va a ser clave en sus notas.

Está claro que los niveles en Estados Unidos, al menos por ahora, son inferiores en muchas de las áreas que aquí se consideran para la nota. Pero la madurez adquirida durante el viaje sin duda otorga un enfoque en los estudios que hace que normalmente superen este bache.

También es cierto que la mayoría de los alumnos que suelen hacer intercambio escolar tienen por norma general notas altas antes de participar.

Características que debería de tener “el estudiante perfecto” para un curso escolar en el extranjero.

La principal, pese a que parezca una tontería, es que quieran ir. Parece obvio pero no lo es, muchos padres están convencidos de los beneficios que esto supone pero no se paran a pensar en si su hijo realmente quiere vivir esa experiencia. Esta predisposición es importantísima porque realmente van a enfrentarse a desafíos y han de haber sido por elección propia.

La predisposición también es importante porque influye a la hora de hacer nuevos amigos, la sociedad americana es más abierta que la española, pero nadie va a preguntar directamente un «¿Quieres ser mi amigo?». Por ello es importante la intención de establecer nuevas relaciones, participando en algún deporte, alguna clase, algún club... o simplemente hablando, dejando fuera vergüenzas y prejuicios.

También es fundamental que tenga buenas notas, al menos una nota de «bien» es lo que consideramos lo mínimo como para que un año fuera no resulte perjudicial para su expediente.

El tercer factor es difícil de medirse, porque se trata de la madurez. En Live N Learn proporcionamos un entrevistador que, junto con los propios padres, deciden si el estudiante estará preparado: es decir, que no sea excesivamente tímido, que pida ayuda cuando la necesita, y que sea capaz de enfrentarse a un problema poniendo todas las herramientas de las que dispone.

¿Con qué problemas puede encontrarse un estudiante durante su estancia en el extranjero?

Lo normal es que se produzcan problemas en tres áreas:

1. Problemas con la familia: Este tipo de problemas suele solucionarse, en el 90% de las veces, hablando, o simplemente entendiendo las diferencias culturales que han sido motivo del conflicto. El hecho de cambiar de familia se realiza en muy pocas ocasiones, tan sólo como último recurso

2. Problemas con el colegio: No siempre es más fácil estudiar en Estados Unidos, a veces los alumnos caen en colegios más prestigiosos cuyas asignaturas requieren de más nivel, teniendo en cuenta que estamos estudiando en una lengua extranjera. Muchas veces es la extensa oferta de actividades extraescolares las que hace que limiten demasiado su tiempo de estudio. Normalmente se solucionan acudiendo a los "Counselor" del mismo colegio, los profesores o el coordinador local.

3. Problemas con las relaciones sociales: A veces los problemas naturales y normales del comienzo para establecer amistades duran más de lo habitual.

Nosotros, al igual que otras empresas, establecemos un coordinador local para ayudar a solucionar este tipo de problemas. Es clave que nuestro hijo tenga la seguridad de que puede contar con este apoyo cuando lo necesite.

¿Para quién es recomendable un año en el extranjero y para quién no?

Es fundamental que, como padres, determinemos si nuestro hijo está preparado para una experiencia así. Saber que va a tener que sacarse las castañas del fuego por sí mismo, y que es necesario un para ello un alto grado de madurez que muchas veces no se tiene.

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