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EDUCACIÓN

Salió en patera de Senegal y hoy es uno de los mejores camareros de Ferraz

Seydu Ly se ha formado en hostelería gracias a una beca para jóvenes en riesgo de exclusión de la Fundación Mahou San Miguel

Seydu forma parte del 86% de los jóvenes que terminaron el proceso de prácticas y consiguió una oportunidad real de empleo
Seydu forma parte del 86% de los jóvenes que terminaron el proceso de prácticas y consiguió una oportunidad real de empleo - MAYA BALANYA

«Me encanta mi trabajo, el trato con la gente», asegura Seydu Ly. Un joven que no ha tenido una vida fácil, pero que ahora está disfrutando de una segunda oportunidad gracias al programa de formación en hostelería de la Fundación Mahou San Miguel. Salió de Senegal en patera cuando contaba con 14 años, y a sus 26, se le ve disfrutar hablando y sirviendo a los clientes que llegan hasta el gastro-bar «El Kiosko», situado en la madrileña calle de Ferraz. Le escucha su jefe, el empresario Roberto de la Cuerda, quien certifica lo que cuenta el chico. «Este tipo de empleados contagian su energía al resto del equipo. Tienen una actitud fantástica ante el trabajo, hambre de aprender, y aportan muchísimo valor añadido», advierte este emprendedor, que reconoce que no es un sector fácil para la contratación: «hay carencia de gente preparada».

Seudu es uno más de los 200 jóvenes en riesgo de exclusión o con discapacidad intelectual que han participado en la iniciativa de la Fundación Mahou San Miguel, que está a punto de lanzar su tercera convocatoria. Todos estos jóvenes han recibido formación cualificada en prestigiosas escuelas de hostelería, unos estudios que se han visto completados con masterclass y prácticas laborales en establecimientos colaboradores del programa. El objetivo final: obtener un certificado profesional en hostelería. «Nos alegra enormemente poder contribuir de forma real a que muchos jóvenes vuelvan a estudiar y puedan acceder al mercado laboral en igualdad de condiciones», apunta Alfredo Mahou, presidente de la Fundación Mahou San Miguel.

Sin duda, este es un programa innovador en muchos aspectos, especialmente por tratarse del único que ofrece titulación oficial en hostelería con un enfoque social y promovido por una fundación empresarial. Surgió el pasado año en Madrid y, tras el éxito de aquella convocatoria -en la que el 86% de los jóvenes que terminaron el proceso de prácticas consiguió una oportunidad real de empleo-, la Fundación Mahou San Miguel lo ha extendido a otras ciudades (como Burgos o Bilbao), ampliando además el número de beneficiarios.

Parte del éxito, explica el presidente de esta institución, se basa en las entidades sociales colaboradoras como son la Fundación Tomillo o Exit, que son las encargadas de elaborar el perfil de los candidatos y a la vez ejercen de mentores de estos chicos. «Demasiadas veces —relata—, no tienen dinero ni para ir en metro a clase». La clave también radica, añade Mahou, en los empresarios como Roberto de la Cuerda, cuyo compromiso va más allá de la mera contratación, puesto que ejercen a su vez de «tutores».

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