ISABEL PERMUY

Proponen recorrer 1.600 metros a diario a los escolares para luchar contra la obesidad

Luchar contra el exceso de peso desde el colegio es el fin del proyecto puesto en marcha por DKV

MADRIDActualizado:

Más de 13.000 alumnos de toda España se han sumado ya al Reto de las Escuelas de la Milla, una actividad sencilla, divertida y al aire libre para realizar con los compañeros de clase y luchar así contra la obesidad: recorrer una milla diaria (1.600 metros). «La idea de que sea una milla es en honor al programa escolar “The Daily Mile”, una iniciativa surgida de la mano de una profesora de Reino Unido que veía como sus alumnos aumentaban de peso, y que actualmente cuenta con más de 800 colegios inscritos en nuestro país», explica Miguel González, director del proyecto.

La propuesta, prosigue Belén Muñoz Viejo, subdirectora del madrileño colegio Ramón y Cajal donde el pasado lunes se le dio el pistotezado de salida a la II edición, «es que los alumnos recorran la milla cuando quieran. Pueden realizarla a primera hora de la mañana, entre clase y clase, a la hora del recreo o justo antes de acabar la jornada escolar. ¡Cualquier momento es bueno!», apunta. Según esta directiva, recorrer una milla (1.600 metros) lleva poco tiempo. «Obviamente, dependerá de la edad de los alumnos y de su estado de salud la forma de recorrerla, pero de cualquier manera solo lleva unos pocos minutos completarla». Además, añade García, la prueba la pueden realizar «corriendo, saltando... El objetivo es trasladar a nuestros alumnos la importancia de llevar una vida activa y saludable. Podemos comer, pero hay que hacer mucho ejercicio para mantenerse bien».

Falta de ejercicio

Se trata de que los estudiantes entiendan, explica el doctor Rafael Casas, autor del I Estudio de la Obesidad en España para DKV, «que las causas de la obesidad infantil pueden tener una causa genética u hormonal, pero la mayor parte es debida a una interacción de nuestros genes con el entorno, el estilo de vida o la conducta que tenemos cada día. Y los hábitos han ido empeorando de una forma alarmante». La buena noticia, concluye Casas, «es que eso es justo lo que está en nuestras manos modificar. Dejemos de pensar siempre en la alimentación y no nos olvidemos de la importancia de la actividad física que realizan nuestros niños».