Bei con sus hijas
Bei con sus hijas

«Son nuestros hijos los que han venido para enseñarnos»

Bei M. Muñoz es el alma y el corazón del blog «Tigriteando» en el que explica sus experiencia con la pedagogía Montessori

MADRIDActualizado:

Bei es una mujer profundamente enamorada de la vida, de su familia y de la infancia. Con su blog «Tigriteando» ha llegado a miles de hogares explicando como aplicar la pedagogía Montessori, no sólo en el colegio, sino también en el seno de la familia. Gracias a él ganó el Premio Bitácoras al mejor blog de crianza en 2016.

-¿Cómo conociste la pedagogía Montessori?

Conocíamos Montessori desde el punto de vista teórico desde hace muchos años, porque mi marido es docente y siempre hemos procurado estar al día en cuestiones educativas. Sin embargo, el enfoque Montessori en global, como una pedagogía integral, una forma de vida, llegó con el nacimiento de mi hija mayor. Ella tenía una gran necesidad de ser autónoma e independiente y buscando cómo ayudarla fue como llegué a Montessori. Creemos que somos nosotros los maestros de nuestros hijos, pero realmente son ellos los que han venido para enseñarnos y hacernos crecer, nos impulsan sobremanera a trabajar por un mejor futuro para ellos.

-¿Qué te «enamoró» de ella?

Me enamora el respeto profundo que se tiene por los niños, por su autonomía, por sus procesos de aprendizaje, por su criterio, por sus necesidades, al tiempo que se sitúa en un contexto determinado y con las lecciones de gracia y cortesía se les muestra el respeto hacia los demás como un principio inquebrantable. Llegué a Montessori por mis hijas, pero me quedé por mí, porque me acerca a la madre que quiero ser, a una persona capaz de observar sin juicios, actuar desde la bondad y el respeto mutuo y esforzarme por ser mi mejor versión para poder ofrecérsela de ejemplo. Me motiva, como decía Gandhi, a ser el cambio que quiero ver en el mundo.

-¿Qué ventajas tiene sobre la educación tradicional?

Si con educación tradicional nos referimos a un tipo de educación centrada en el contenido y no en los alumnos, no es difícil encontrar ventajas. Por un lado, sabemos ya por las últimas investigaciones en neurociencia que aprendemos desde la emoción y desde la vivencia, solo por eso es una clara ventaja competitiva respecto de la educación basada en la memorización. En Montessori se fomenta la motivación intrínseca de los niños y la capacidad para resolver problemas y pensar por si mismos. Se les ofrece a la vez libertad y respeto, al no aplicarse premios ni castigos se les motiva a formarse su propio criterio. El error no es algo a evitar sino el motor del aprendizaje y no se fomenta la competitividad, sino la cooperación. El enfoque Montessori en el hogar fomenta la autonomía de los niños, les hace sentirse capaces y que forman parte de la familia, se les alienta a participar de las decisiones que les afectan. Pero realmente nuestro fin último no es lograr una serie de ventajas, sino respetar la esencia de los niños.

-¿Crees que los niños empiezan demasiado pronto la enseñanza reglada?¿Deberían jugar más?

Creo fervientemente que en nuestro sistema educativo falta juego, falta emoción y falta vivencia. Los contenidos son importantes, claro que sí, pero no lo son todo y si los niños no están bien emocionalmente, no aprenden igual. El juego de los niños debería ser lo más importante. Tenemos una tendencia muy grande a pensar que no vale nada, que no sirve, que no es importante, pero a través del juego es como se asimilan los grandes conceptos que tendrán que aprender los niños. Uno de mis materiales Montessori preferidos se llama el banco y es un juego en el que a los niños se les ofrece un material matemático manipulativo (hay unas perlitas que son las unidades, las decenas es una barrita de diez, las centenas una placa de cien bolitas en madera y la unidad de mil un cubo de madera que representa diez perlitas) y con ello realizan todas las operaciones matemáticas básicas. Aprenden sin casi esfuerzo, sin darse cuenta, desde lo concreto y no desde lo abstracto.

-¿Hasta qué edad se puede aplicar esta pedagogía?

Para María Montessori su enfoque pedagogíco es algo global que va desde los cero hasta los 24 años pasando por cuatro planos distintos de desarrollo. En las escuelas Montessori que llegan hasta Secundaria, en este tercer plano de desarrollo los adolescentes participan en la actividad de una granja, siendo autosuficinetes y aprendiendo desde la experiencia, aplicando todos los contenidos que han aprendido en los años anteriores e interiorizándolos desde la vivencia. Nada más alejado de la realidad de nuestro sistema educativo actual, por desgracia.

-¿Por qué un blog para compartir tu experiencia?

Al principio mi intención no era otra que compartir manualidades, actividades y lo que yo iba aprendiendo sobre Montessori en mis formaciones. La intención era simplemente devolver un poquito de lo que yo estaba recibiendo del universo. Y ha sido mágico porque gracias al blog he conocido a gente maravillosa y me han llegado proyectos increíbles. Y los mensajes de mis lectores, cuando me cuentan como tienen relaciones más fluidas con sus hijos solo por haber puesto en práctica lo que yo comparto que me funciona con mis niñas es maravilloso.

-¿Y el nombre del blog —trigriteando— a que se debe?

El nombre del blog viene por el mote que les pusimos a mis niñas hace algunos años, tigris, de tigresas. Como te decía, empezar el blog fue realmente algo muy casual. Yo publicaba en redes sociales fotos de las niñas haciendo manualidades y mis amigas me pidieron un blog para tenerlas recopiladas. Nunca tuve más expectativa que esa, pero luego me empezaron a preguntar cuestiones de crianza y descubrí que había mucha gente deseando compartir que otra forma de educar estaba siendo posible. Tuve un momento en el que sentí algo de vértigo por verme un poco expuesta, pero finalmente asumí que poder tener un espacio donde compartir y cambiar nuestra mirada hacia la infancia era un fin mucho más importe.

Bei con el Premio Bitácoras
Bei con el Premio Bitácoras

-¿Qué te ha supuesto ganar el «Premio Bitácoras»?

El «Premio Bitácoras» ha sido a la vez una sorpresa y una inyección de energía impresionante, un reconocimiento muy bonito que he conseguido gracias a mi lectores. Tener un blog personal, especialmente si está enfocado a la crianza y la educación, en ocasiones lleva aparejado que lo que para mí es compartir para otros sea permiso para juzgar. Un premio como este compensa todo lo negativo.

-¿Y ser la ponente de un curso en esta plataforma?

Me siento en parte muy halagada porque hayan considerado que soy la persona adecuada para difundir y compartir lo que yo he ido aprendiendo en estos años. También me siento muy alentada, pues poder transmitir exactamente lo que ha supuesto para mi este enfoque, que es un verdadero legado para la paz, es un compromiso enorme. Y sobre todo me siento muy alentada a continuar difundiendo, a poner mi granito de arena en que una nueva educación, basada en el respeto mutuo y la libertad, está siendo posible.