Educación

«La mejor edad para estudiar un año en el extranjero es desde los 11 a los 15»

Ana Pedrero, directora de «Año Escolar» en Astex, explica las claves de emprender esta aventura para aprender un idioma

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Según Ana Pedrero, directora de Año Escolar en Astex, las familias suelen optar porque sus hijos realicen un año académico en el extranjero cuando están en 6º de Primaria, porque así se van antes de la adolescencia y de todos los cambios que conlleva. Los expertos afirman que la mejor etapa para emprender esta aventura abarca desde los 11 a los 15 años.

En cualquier caso, Ana Pedrero advierte que hay que tomar la decisión teniendo en cuenta las circunstancias de cada niño. «Si bien es cierto que cada uno es un mundo, es importante analizar el carácter del candidato. Mientras que hay niños que con 12 años son autónomos y responsable, hay otros con 16 para los que la adaptación será más difícil», puntualiza.

Explica que ayuda en gran medida que haya experiencias previas similares: salidas al extranjero en verano, campamentos, etc. «Hay casos en los que estas experiencias se hacen imprescindibles para que el choque sea menor y “no empezar la casa por el tejado”. Así mismo, el nivel de inglés con el que parten es primordial a la hora de perfilar un buen asesoramiento y decidir el destino, programa y curso».

—¿Puede regresar a mitad de curso si la experiencia en el extranjero no es del agrado del niño? ¿Qué consecuencias académicas tiene?

—No es lo más recomendable que regrese a España sin haber acabado el curso. Consideramos que elegir bien el programa y seleccionar bien el centro escolar es primordial para el éxito futuro del alumno. En cualquier caso, es preciso que los padres tengan paciencia durante las primeras dos o tres semanas del curso. Hay un tiempo de ajustes y adaptación lógico y natural en cualquier nueva experiencia.

Además, siempre existe la posibilidad de contratar un trimestre y, posteriormente, alargar la estancia si todo va bien y el alumno se adapta correctamente.

—¿Qué seguimiento se realiza desde España de su educación, estancia y progreso? ¿Puede retomar sin dificultad su siguiente curso académico a su regreso?

A lo largo de la estancia son muchas las necesidades que surgen: comunicación con el colegio, viajes y traslados colegio, desde el aeropuerto y viceversa, selección correcta de asignaturas, seguimiento académico, convalidación de estudios, etc. Sin embargo, estos inconvenientes se pueden solventar gracias a la existencia de una figura que no todas las empresas que organizan cursos de idiomas en el extranjero pueden ofrecer y que resulta de vital importancia en lo que a seguridad y seguimiento del alumno en el desarrollo de su año escolar en el extranjero se refiere.

Se trata del servicio de tutoría, seguimiento, «guardianship» y convalidación de estudios, que consiste en ofrecer el cuidado, la tutoría y la guardia legal de los niños en ausencia de sus padres así como cuidar la selección del mejor sistema educativo, el posicionamiento en el curso y la selección de asignaturas para una posterior convalidación de estudios en España. De esta forma se asegura una reincorporación automática al curso siguiente en España.

En cualquier caso, siempre es recomendable realizar algún refuerzo en lengua española durante el verano, ya que es una asignatura que no estudian durante todo el curso.

—¿Qué países son los más demandados?

—Es otra cuestión que debemos analizar en profundidad teniendo muy en cuenta el curso que le corresponde realizar según el sistema académico español y evitando cualquier complicación en la posterior convalidación de estos estudios en el extranjero. Si las costumbres y proximidad del país son importantes, aún lo es más el sistema académico en el que deberá estudiar y el retorno al sistema académico español sin riesgos ni sorpresas.

Si bien es cierto que Reino Unido y Estados Unidos siguen siendo los destinos más demandados, Canadá está alcanzando en los últimos años un puesto privilegiado debido a su excelente nivel educativo siempre presente en los mejores puestos del informo PISA.

—¿Qué es mejor: que se quede en un centro escolar o con una familia?

—Si bien una estancia prolongada en una familia supone una inmersión en la cultura y costumbres del país, también añade un nivel de riesgo más elevado. El choque cultural puede ser grande y los cambios o circunstancias que se desarrollan dentro del ámbito familiar, imprevisibles a priori. Además, el número de actividades o entretenimiento del alumno disminuye enormemente arriesgándonos a que se produzcan largas jornadas delante de una tele o un ordenador.

El concepto de internado en nuestro país está totalmente distorsionado y va ligado a connotaciones negativas y no tan buenas experiencias. Sin embargo, contrasta con el concepto que se tiene de este tipo de colegios en otros países donde la educación en los internados es una excelente oportunidad de desarrollar competencias sociales, además de disfrutar de una calidad de enseñanza de altísimo nivel.

Nuestros hijos aprenden y fomentan valores como la tolerancia, el respeto, la responsabilidad, la confianza en uno mismo y la madurez. Además, los internos se deben adaptar a nuevas circunstancias y acatar normas establecidas, horarios, tiempo de estudio supervisado, etc.

—¿Cuál es el coste medio de estas estancias?

—Es cierto que supone una inversión importante y solo apta para economías familiares saneadas, pero aun así existe una horquilla de precios importante. La opción más barata, unos 15.000 € con familia y colegio público en Irlanda o Estados Unidos.

Un curso en un internado irlandés ronda los 23.000€, en el Reino Unido la cifra sube de los 30.000€ al año y Suiza puede alcanzar los 60.000€. Los trimestres son una opción mucho más económica desde los 8.000 €.

—¿Con cuánta antelación hay que preparar todas las gestiones y cómo?

—Si bien hay colegios muy académicos que piden al menos un año y medio de antelación, lo más recomendable y habitual es comenzar a realizar los trámites al menos con 6 o 9 meses de antelación aunque no hay una fecha tope y, en algunas ocasiones, se tramita todo en agosto con apenas un mes de antelación.

—¿Está afectando la ola de atentados a la petición de estudiar en el extranjero?

—Afortunadamente no estamos notando que afecte este asunto en alguna medida. Lo cierto es que los colegios donde estudian nuestros alumnos se encuentran en zonas rurales o cerca de ciudades pequeñas alejados de las grandes urbes que pueden verse más atacadas en este sentido. Son entornos muy seguros y tranquilos y los padres lo saben.

—¿Garantiza un curso escolar que el estudiante sea bilingüe?

—Es difícil responder debido a que el aprovechamiento de cada alumno se mide por su capacidad o facilidad con el idioma, pero lo cierto es que los alumnos regresan con un altísimo nivel de pronunciación y comprensión, así como una excelente fluidez y un amplio dominio del vocabulario. Está claro que, en cualquier caso, será preciso mantener el nivel una vez regresen a España.