EDUCACIÓN

Guía para vencer los suspensos durante el verano

El mes de septiembre es un momento duro para muchos estudiantes que se enfrentan a sus recuperaciones

MADRIDActualizado:

Compaginar los estudios con las vacaciones es de las cosas más complicadas que deben hacer los estudiantes durante el verano. Un 34% de alumnos españoles ha repetido curso durante la etapa de la ESO. La cifra es más baja cuando hablamos de primaria, tan solo un 16%, según datos recogidos por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

España se sigue situando entre los países con mayor tasa de suspensos en edad escolar. Este mismo estudio de la OCDE en el resto de países inscritos da como resultado una media del 13% de repetidores con edades cercanas a los 15 años.

Guillermo Bautista, profesor de Ciencias de la Educación en la UOC, nos muestra algunos puntos importantes para que los estudios y las vacaciones de verano no sean una lucha constante:

• Lo principal es lograr que el estudiante se lo pase bien mientras aprende. Si se trata de asignaturas con mucho temario lo ideal sería convertir el estudio en una actividad lúdica. «Que el estudiante intente adquirir el aprendizaje por vías más entretenidas que poniéndose a estudiar ante unos apuntes» aclara el profesor. Para ello podremos apoyar el temario en películas o contenidos audiovisuales.

Se debe enriquecer el entorno. Si complementamos la práctica con la teoría se conseguirá una mayor absorción de los contenidos, por lo que se recomienda visitar museos y lugares que tengan que ver con la materia.

El alumno debe estudiar en el momento de mayor lucidez del día. Dicho momento suele corresponderse con las mañanas «sin embargo, depende mucho del niño y del lugar donde se pasen las vacaciones».

• Siempre que otro estudiante de la misma materia ejerza una motivación positiva hacia el alumno será mejor que ambos compartan su tiempo estudiando juntos.

Saber compaginar ocio y estudio. Las horas que se pasan junto a los apuntes son importantes, pero durante el verano no deben ser lo principal. El tiempo que se pasa estudiando no es siempre proporcional al aprendizaje que se realiza, ya que después de una larga jornada, las últimas horas no se llega a rendir al igual que durante las primeras. Por lo que se debe tratar de estudiar con una frecuencia de días, pero no demasiadas horas en cada uno.

La organización es muy importante. El estudiante, nada más comenzar su verano, debe hacer un plan con sus horas de estudio por día, «tener objetivos y lograrlos tranquilizará tanto al niño como a las familias». Compensar a los niños por su esfuerzo puede ser importante también «dar ánimos y valorar los objetivos conseguidos puede ayudar a aumentar la autoestima».

«Hay que pactar y cumplir reglas y tiempos de estudio» el niño debe ser responsable de sus propias tareas. Si los padres permanecen ejerciendo una presión excesiva tan solo creará estrés y desmotivará al estudiante, por lo que la familia puede supervisar su trabajo, pero desde una perspectiva alejada.