ERNESTO AGUDO

De estudiar en casa («home schooling») en España a becado para ir a la Universidad de Manchester

Leonel Virosta, de 18 años, ha obtenido la III Beca IELTS del British Council que le permitirá estudiar Biología

MADRIDActualizado:

«Quiero investigar una cura para el cáncer. Entender el lenguaje de las células para hablar con ellas». A sus 18 años Leonel Virosta es un apasionado de la Ciencia, que cuenta ya con un canal propio de YouTube llamado «Flip your Learning» donde tiene cerca de 11.000 suscriptores y más de 750 visualizaciones. «En mis vídeos explico conceptos de Biología de una forma muy sencilla. El 20% de mi público es español y el 89% de Latinoamérica», cuenta. Ahora está a punto de hacer las maletas para marcharse a la Universidad de Mánchester. Acaba de recibir la beca IELTS del British Council, dotada con 10.000 euros, que en dos meses le permitirá hacer el curso de acceso (Foundation Year) previo a la carrera de Biológicas. «Voy a tener asignaturas maravillosas, y quiero hacer una aplicación de Matemáticas, un kit de Química basado en la realidad aumentada, y escibir libros divulgativos», asegura.

Desde muy pequeño, Leonel ha sido un niño con una gran motivación personal por aprender, y sumamente creativo. «No solo en el campo de las disciplinas expresivas o artística, sino también por su disposicion a crear a partir de los conocimientos y la propia experiencia: ya fueran juegos, experimentos, problemas, libros de poesía...», relata Belén, su madre, quien recuerda cómo con tan solo tres años su hijo aprendió a leer y a escribir sin ayuda.

Por aquel entonces el pequeño asistía a una escuela rural en Cuevas del Valle (el pueblo de Ávila donde residía), con unas profesoras «amorosas», tal y como las define esta mujer, que hicieron todo lo posible por lograr un diagnóstico de «alumno de altas capacidades con sobredotación intelectual». «Yo siempre lo supe», apunta. A los siete años ya manejaba su propio blog, y a los diez años completó Primaria, gracias a las medidas de flexibilización de aquel centro rural de Ávila donde cursaba, que le permitieron hacerla en dos años menos.

La opción «Home Schooling»

Aquel fue un momento de inflexión para esta familia, que al final optó porque el chico estudiara en casa («Home Schooling»). «Queríamos preservar su motivación personal por aprender y su creatividad. Y fomentar ambas con la confianza de que le proporcionarían felicidad en su presente y en el futuro. Nos parecía que con su edad, un instituto no era el lugar donde pudiera hacerlo», rememora esta madre. Es verdad que la primera opcion —reconoce—, «habría sido que estudiara en un centro donde se atendieran las necesidades específicas de los alumnos de altas capacidades, con equipos de educadores formados en este campo y en relacion con alumnos de similares características. También que en la parte afectiva —reconoce—, él echó en falta un grupo de amigos. Pero en España —al menos en aquel momento—, no existían centros para atender a niños con necesidades especificas por alta capacidad intelectual».

Su segunda opción era que el CIDEAD (Centro de Investigación y Desarrollo de la Educación a Distancia) dependiente del Ministerio de Educación, le permitiera estudiar a través de su programa y presentarse a sus exámenes para tener una titulación oficial. Pero por dos veces rechazaron la solicitud. «Si bien nos reconocían como familia de vida itinerante (trabajábamos como actores) al tratarse de un alumno de altas capacidades que había sido autorizado a un adelanto de dos cursos respecto a su edad, el Ministerio solo aceptaba que estuviera en un centro presencial. Parecía más una condena que una medida de atención a la diversidad».

En cambio, aduce, «si eres un deportista de alto rendimiento en edad de educación obligatoria te autorizan y te dan facilidades, becas y centros de entrenamiento donde compaginar deporte y estudios... Sin embargo, si eres un músico adolescente con acreditado talento, te ponen muchas dificultades para autorizarte a estudiar de manera no presencial, y te costará mucbo esfuerzo personal compaginar la formación musical y académica pero se consigue que el CIDEAD te autorice. Ahora bien, ¿si solo eres un estudiante con una capacidad situada en la parte alta de las escalas y además has adelantado cursos?», pregunta en voz alta.

En ese caso, explica, «el Ministerio de Educación considera que debes estudiar en un centro presencial y no te autoriza a seguir el programa del CIDEAD. No solo no te ofrecen medidas eficientes para desarrollar tus capacidades, sino que las minusvaloran respecto a las antedichas manifestaciones precoces de talento deportivo o musical». No solo eso, se queja Belén: «Cuando planteamos a la administración la reincorporación de Leonel al sistema presencial, la respuesta fue que no reconocían los cursos que había realizado y debía matricularse en el que le correspondía por edad, obviando la flexibilización que los mismos inspectores habían autorizado con los informes previos del equipo psicopedagógico. Ante nuestra reclamación reconsideraron en parte su decisión determinando que perdiera un curso y que ya veríamos los resultados. De estos actos de incomprension tenemos las cartas oficiales», advierte.

Al final, y ante la ausencia de opciones especificas para su caso, y con la intención de lograr un reconocimiento oficial y una reglamentación que ya existe en otros países, en los que ya es una opción y existen programas específicos de apoyo a los chicos que estudian de esta manera, la solución pasó porque Leonel cursara educación Secundaria y Bachillerato a distancia matriculado en otros países. «Quizás por este motivo España se esté perdiendo a más Leonels», vaticina esta mujer.