La educación es una de las principales preocupaciones de la sociedad española
La educación es una de las principales preocupaciones de la sociedad española - FOTOLIA

«A la educación tradicional de crecimiento intelectual hay que añadir el desarrollo personal y social del alumno»

Iago Taibo Corsanego, director del Centro PostivArte, entidad especialista en educación, analiza para ABC los retos de la enseñanza

MADRIDActualizado:

La educación es una de las principales preocupaciones de la sociedad española. Así lo certifican las encuestas periódicas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que la sitúan entre los primeros lugares, tras problemáticas como el paro o la corrupción. Pero, ¿qué es lo que nos preocupa acerca de la educación? Este es un debate muy necesario que corresponde llevar a todas las esferas de la sociedad: profesorado, familias, estudiantes, educadores, instituciones, partidos políticos y etc. Un planteamiento que, de partida, abre toda una serie de discusiones acerca de nuevos y no tan nuevos enfoques como por ejemplo la Educación Positiva, la cual pone en cuestión algunos de los criterios más tradicionales en los que se basa nuestro sistema educativo actual.

Éste es uno de los principales objetivos que se plantea el Congreso de Educación Positiva que tendrá lugar los días 22 y 23 de septiembre en la Universidad Rey Juan Carlos, un espacio donde se aportarán soluciones prácticas a los problemas más frecuentes en educación y en el que debatir sobre cuestiones tan importantes como: ¿para qué debe servir la educación?, ¿por qué no funcionan los intentos políticos para la mejora de la educación?, ¿qué cambios son necesarios? o ¿cómo ponerlos en marcha? Un evento que reunirá a expertos en Educación Positiva para dar a conocer metodologías ya en marcha enfocadas a mejorar de forma conjunta el bienestar personal y social así como el rendimiento académico dentro del ámbito de la educación.

El rendimiento académico depende del bienestar

La educación tradicionalmente ha centrado sus esfuerzos en alfabetizar y facilitar el crecimiento intelectual dejando en un segundo plano el desarrollo personal y social. Sin embargo, la Educación Positiva ha demostrado que ambas cosas son complementarias y deberían estar a un mismo nivel. «El reto de las escuelas está en complementar planes de estudios con programas en los que se apliquen metodologías que ayuden al desarrollo de estrategias y habilidades para el bienestar personal y social», apunta Covadonga Chaves, directora de investigación en el Instituto de Ciencias de la Felicidad de la Universidad Tecmilenio (México).

Potenciar en las aulas el desarrollo personal y social, así como el bienestar y la felicidad, no solo producen mejoras en estos aspectos, sino que además incrementan el rendimiento académico. Investigaciones recientes con amplias muestras de población escolar como la liderada por Joseph A. Durlak de la Universidad de Chicago (2011) o el estudio llevado a cabo por el Doctor en Psicología Positiva de la Universidad de Pennsylvania, Alejandro Adler (2016), avalan cómo la Educacion Positiva está generando mejoras en los aprendizajes y el éxito académico.

Desde hace algunos años, gran cantidad de centros educativos de todos los niveles (Educación Infantil, Primaria y Secundaria) y características diversas (públicos, privados y concertados) están adoptando el modelo de la Educación Positiva en su oferta educativa. Existen algunas iniciativas ya muy conocidas en países como Estados Unidos (Strath Haven High School), Reino Unido (Wellington College) o Australia (Geelong Grammar School y St Peters College), además de otros proyectos de Educación Positiva en gran cantidad de países. Pero la Educación Positiva va más allá de la educación básica, sirva de ejemplo la Universidad Tecmilenio (México), donde se ha implementado un modelo de bienestar a gran escala, en el que más de 50.000 estudiantes y 4.500 profesores aprenden y aplican los principios de la Psicología Positiva. «La universidad es un momento vital donde los jóvenes toman importantes decisiones sobre su futuro personal y profesional, y es clave acompañar al estudiante en su desarrollo emocional y psicológico durante este proceso», apunta Covadonga Chaves, del Instituto de Ciencias de la Felicidad de la Universidad Tecmilenio.

En España, hay en torno a un centenar de centros de educación infantil, primaria y secundaria que están aplicando el programa «Aulas Felices», la primera iniciativa en Educación Positiva surgida en nuestro país. Un programa que permite al profesorado trabajar otras competencias porque «no basta con que los alumnos dominen los contenidos de las materias , es necesario que puedan adquirir destrezas en cuestiones tales como su autoestima, el conocimiento y control de sus emociones, sus habilidades sociales, aprender a resolver conflictos o saber trabajar en equipo», como defiende Ricardo Arguis, Coordinador del Equipo SATI, grupo de trabajo dedicado al estudio y promoción de la Educación Positiva, creadores del Programa educativo Aulas Felices.

Aspectos que hoy día, tan sólo se encuentran incluidos de forma puntual en nuestro sistema educativo, sobre todo, a través de lo que conocemos como tutorías, y que como indica Arguis: «sería preciso extender más para lograr una verdadera educación integral». Una cuestión que desde Positivarte nos preocupa especialmente, ya que en España no existen planes de estudios a nivel estatal que incluyan la Educación Positiva de una forma integral.

Prevención de problemas en la convivencia

La Educación Positiva puede ejercer también una función muy importante para la prevención de problemas en la convivencia, uno de los principales retos a los que se enfrenta actualmente el sistema educativo. «Quizás uno de los más preocupantes es el importante crecimiento de problemas de salud mental en niños y jóvenes así como el incremento de problemas de conducta, acoso escolar, etc”, según señala Covadonga Chaves del Instituto de Ciencias de la Felicidad de la Universidad Tecmilenio.

En el caso de Positivarte, nos encontramos con que el gremio que más acude a nuestras consultas son educadores desmotivados o padres que no saben cómo ayudar a sus hijos o gestionar su propio malestar, problemas que afectan a la convivencia diaria y que no se solucionan poniendo en marcha programas puntuales. Consideramos que como dice Rafael Bisquerra, director del Postgrado en Educación Emocional y Bienestar de la Universidad de Barcelona: «nuestros programas educativos deberían incluir el desarrollo de competencias emocionales que impulsen relaciones sociales más satisfactorias, el compromiso, el bienestar consciente, la motivación, la creatividad o la regulación de la ira para la prevención de la violencia, aspectos de la educación emocional que por sí mismos justifican dedicarle tiempo, presupuestos y formación».

Por este motivo y porque somos conscientes del desconocimiento generalizado sobre estas técnicas, esperamos que tanto el Congreso como los Premios de Educación Positiva que hemos lanzado sirvan para aportar soluciones a la sociedad ofreciendo a educadores, padres y terapeutas herramientas científicamente validadas de sobrada eficacia para ponerlas en marcha en su día a día. En palabras de Rafael, este congreso «puede ser un renovado impulso para lograr la sensibilización sobre la importancia y necesidad de formación para la puesta en práctica de programas de educación emocional en los centros educativos».

Los resultados de programas de atención plena o mindfulness como el de Escuelas Despiertas de la Universidad de Barcelona o la Academia de la Felicidad de PositivArte están demostrando como «padres y docentes se hacen más conscientes de que la felicidad grupal es muy importante, el trato entre ellos mejora, se mejora su forma de de expresarse, escuchan más atentamente, aprenden a resolver mejor los conflictos buscando el consenso », apunta Luis del Val, facilitador de la comunidad internacional de mindfulness Plum Village.

Sabemos que desde muchas universidades están investigando cómo mejorar la educación y generar soluciones eficaces de prevención en salud mental y física, pero la apertura es todavía muy baja. Así que, durante este Congreso trataremos de sentar las bases para una Asociación de Educación Positiva, a través de la cual se puedan estructurar más y mejores planes, y sobre todo concienciar a las instituciones en la necesidad de un cambio que consideramos urgente.