Hiquíngari Carranza, impulsor de la iniciativa
Hiquíngari Carranza, impulsor de la iniciativa

Los beneficios del ajedrez como herramienta educativa

La Fundación Kasparov forma a docentes para utilizar este juego en sus enseñanzas

MADRIDActualizado:

La Fundación Kasparov de Ajedrez para Iberoamérica ha presentado el seminario «El Ajedrez como herramienta pedagógica y de inclusión social». Dicho seminario se celebrará durante el mes de mayo y el primer fin de semana de junio en 13 sedes diferentes de la geografía española. El acto se ha celebrado en CaixaForum, con la presencia de Hiquíngari Carranza, presidente de la Fundación; Leontxo García, coordinador de los seminarios y periodista especializado; Alejandro Fernández de las Peñas, jefe del área comercial y educación de la Obra Social La Caixa; y Miguel Valiente, director general de CESMA Bussines School.

El programa, que recorrerá toda España, está basado en un reconocido modelo internacional en ajedrez social y educativo, que incluye un curso presencial de dos días y una formación on-line de capacitación de 230 horas. El seminario está pensado para todos los públicos. Durante el mismo, los más reconocidos expertos de la materia mostrarán los grandes beneficios que este milenario juego puede aportar en el ámbito educativo, cultural, social, terapéutico y deportivo.

Hiquíngari Carranza se manifestaba en estos términos: «Este programa nació como un proyecto para ayudar a los niños mas pobres de latinoamérica, pero para poder llegar a los niños, primero había que formar a los profesores». Carranza afirma que «el ajedrez puede ser una poderosa herramienta para la educación. Es más, se debe usar transversalmente»

Por su parte, Leontxo García, periodista especializado en este juego, explica que «este equipo de ponentes que tengo el honor de dirigir es el mejor del mundo en ajedrez educativo. Los estudios científicos que se han hecho durante más de un siglo en los cinco continentes arrojan un resultado muy parecido: los alumnos de ajedrez educativo desarrollan más su inteligencia en múltiples parámetros, incluida la emocional, que otros alumnos. Además mejoran su rendimiento académico, en general, sobre todo en matemáticas y en comprensión lectora». También quiso llamar la atención sobre el mito de que para jugar ala ajedrez hay que ser muy inteligente «no es así: cualquiera puede jugar a los escaques».