Consejos para que tu gasto en Navidad no convierta la cuesta de enero en la subida al Everest

El presupuesto de los hogares se incrementará un 7,5% en estas fechas

MADRIDActualizado:

Los décimos de lotería, la compra del detalle para el amigo invisible, de las viandas para las comidas y cenas señaladas, los viajes al lugar de origen para celebrar en familia... En Navidad, los gastos y las deudas de muchos hogares se multiplican. De hecho, este año los españoles, según anticipa el I «Barómetro de tendencias en las compras navideñas» que acaba de presentar American Express, incrementarán su desembolso en un 7,5%. Este lo distribuirán de forma general en regalos, que acapararán el mayor porcentaje del presupuesto (un 35%), seguido de alimentación (26%), ocio (13%) y viajes (11%).

Pautas principales

El aumento del gasto en las citadas partidas parece inevitable en estas fechas, y motivo por el cual muchas familias afrontan con dificultades la temida cuesta de enero. Pero, ¿es posible superar diciembre de una forma más holgada? Los expertos defienden que sí, aunque para ello es necesario seguir una serie de pautas «que todo el mundo sabe y pocos practican», advierte el economista y profesor del Iese Business School (Universidad de Navarra), José Ramón Pin Arboledas. «Es un tema psicológico. El ambiente anima a gastar, y es verdad que el español suele ser generoso, pero esto es un problema, fundamentalmente, de ser conscientes de lo que tenemos». Es decir, «de tener control sobre nuestras finanzas», matiza Gonzalo Bernardos, profesor universitario de Economía de la Universidad de Barcelona y de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), asesor económico y colaborador de Economiaparati.com.

Para ello, sugiere Bernardos, lo primero que deberíamos hacer es tener una planificación financiera. «Esto es algo que está al alcance de todas las familias y pasa por seguir, también en estas fechas, una serie de pautas que les ayuden a establecer su propia organización económica bajo unas premisas más realistas de su propio capital».

Si todavía no lo hemos hecho, continúa este docente, «debemos comenzar en primer lugar por hacer un análisis sincero de las finanzas familiares. Para conocer la cifra final hay que restar los gastos totales a los ingresos totales. Esto nos permitirá hacer un listado de aquellos costes fijos, y ver en cuáles podemos hacer un gasto extra». Es decir, explica Mercedes Sanz Septién, directora de Seguro y Previsión social de Fundación Mapfre, «sentarse a ver de cuánto dinero real disponemos para celebrar la Navidad, y de cómo vamos a distribuirlo en todas aquellas cosas especiales que queremos hacer en este periodo».

Gastos extras

En esos pagos extras y comunes a todos propios de la Navidad, Sanz Septién aconseja anticipación. Recomienda hacer una lista y planificar qué regalos tenemos que hacer y con qué presupuesto contamos, y también disfrutar a la hora de hacerlos. «Pero para eso hay que pensar en la persona a la que se va a regalar, y no dejarlo todo para el último momento». Aquí, Pin Arboledas vota por la imaginación porque, a juicio de este docente del Iese, «muchas veces el que recibe un presente no mide tanto el valor económico como el valor sentimental. Se trataría de cambiar dinero por esfuerzo».

A la hora de organizar comidas y cenas familiares, la directora de Seguro y Previsión Social de Fundación Mapfre vuelve a insistir en la planificación. «Es imprescindible prever con tiempo en qué va a consistir el menú y de esta forma elaborar una lista de la compra fija de la cual hay que intentar no salirse. Así compraremos más barato, y podremos congelar y guardarlo en casa hasta que sea el día adecuado para cocinarlo. También nos evitaremos los excesos que nos llevan a comer turrón al finalizar febrero».

En cuanto a la clásica Lotería de Navidad, Sanz Septién sugiere pararse a pensar en las probabilidades que existen de que toque. «Muchas veces se suma lo gastado en décimos y es mayor que lo gastado en alimentos. Hay que tener los pies en la tierra. Es una tradición muy bonita pero apliquemos el sentido común en cuanto a cantidades tambiénen este juego».

El consejo unánime de los expertos es que todos estos gastos se intenten realizar en la medida de lo posible en metálico. Para José Ramón Pin Arboledas, «esta es la única manera de ver cuánto te estás gastando y cuánto te va quedando». Este profesor del Iese añade que es importante que cuando la pareja o el matrimonio vayan de compras «lleven además una libretita pequeña, de esas que caben en un bolso, y vayan apuntando y descontando lo que se gastan y lo que se queda en el bolsillo. Lo importante es el saldo común». La idea, prosigue, «es evitar, en la medida de lo posible, las tarjetas de crédito que pagas en un mes, dos, o tres, y los créditos para el consumo rápido porque, cuanto más rápidos son, más caros».

Créditos al consumo

La realidad, apunta la directora de Seguro y Previsión Social de Fundación Mapfre, «es que, según reconocen los dependientes de los comercios, las tarjetas de crédito empiezan a aflorar a partir del 15 de diciembre. Y hay muchas familias que al llegar enero, les pasan diciembre. En febrero pagan lo acumulado en enero, y hasta que no llega la Semana Santa no se recuperan. En esas pequeñas vacaciones vuelven a tirar de la tarjeta y al final entran en un círculo vicioso en el que es fácil caer y muy difícil salir». En lugar de dejar que «crezca la bola, que nos puede llevar a una situación perjudicial, es mejor –propone Gonzalo Bernardos–, que la paga extra de diciembre, en lugar de emplearla en ágapes y seguir comprando presentes, la utilicemos para poner al día nuestros pagos. De esta forma la cuesta de enero no será la cuesta del Everest».

Este primer mes del año debería servir, concluye Pin Arboledas, «incluso para convertir las rebajas de enero en ventanas de ahorro. ¿Cómo? Utilizándolas para realizar esas grandes compras que tenemos previstas a lo largo del año. El objetivo es empezar 2018 de la mejor manera posible».