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Juez Calatayud: «He visto bocas partidas de padres por las agresiones de sus hijos»

El juez de Menores de Granada recomienda denunciar a los vástagos que convierten la convivencia familiar «en un infierno»

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El juez de Menores Emilio Calatayud ha abogado por denunciar a los menores que convierten la convivencia familiar en «un infierno» por sus agresiones físicas y psicológicas a los padres, un tipo delictivo que crece y que ha relacionado con la pérdida de autoridad paterna que les quita el derecho a corregir.

El titular del Juzgado de Menores 1 de Granada ha hecho estas consideraciones durante la presentación en Granada de ADHOC Project, una iniciativa impulsada por Meridianos y que pretende ofrecer una solución alternativa a la violencia filioparental.

Calatayud ha explicado en declaraciones a Efe que las denuncias por violencia contra los padres ejercida por menores se ha convertido en uno de los delitos «que más sube», un delito además «típico de las clase media y media alta, que deriva en maltrato físico y psíquico».

«He visto bocas partidas, piernas rotas de padres como consecuencias de las agresiones que sufren de sus hijos», ha recalcado Calatayud, que ha relacionado este tipo de agresiones con la pérdida de autoridad de los progenitores.

«Se nos ha quitado el derecho de corregir razonable y moderadamente a nuestros hijos y encima a los hijos no se les habla de deberes, solo se les habla de derechos», ha recalcado el juez de menores, que ve preferible que los padres «denuncien como menores a que los tengan que echar de casa como mayores».

Calatayud, conocido por sus sentencias ejemplarizantes, ha recalcado que los menores "son menores pero no son tontos" y que la pérdida de autoridad de progenitores y maestros les ha llevado a hacer "uso de sus derechos y dejación de sus deberes".

«Hay una crisis de autoridad, los padres no tienen autoridad, los maestros no tienen autoridad, y se empieza desobedeciendo a los padres y se termina maltratando a los padres, a los maestros y al presidente del Gobierno», ha alertado el juez.

Ha reconocido que cuando unos padres son capaces de denunciar a un hijo es que están ya muy desesperados aunque ha resaltado que las medidas judiciales funcionan, por lo que ha recomendado a las familias que sufren esta violencia que denuncien en cuanto los chavales «conviertan la vida familiar en un infierno».

«No solo hace falta mano dura, sino reconocimiento de la autoridad, y no solo de cara a la familia, a que pueda corregir a mi hijo», ha explicado Calatayud, que ha recalcado que «eso de que somos todos iguales es mentira, somos todos iguales ante la ley, pero unos más que otros y yo más que mi hijo porque soy su padre -ha dicho-».

Calatayud ha compartido estas impresiones con los participantes en las jornadas de ADHOC Project, que pretenden aportar una solución alternativa a la violencia filioparental y que abrirá en mayo el primero de sus centros en Granada.

El director de Programas de Desarrollo Internacional de Meridianos, José Joya, ha detallado a Efe que el objetivo es ofrecer una alternativa a la denuncia para ofrecer una "atención integral" a las familias con problemas de violencia filiopaternal.

Según los datos de la Fiscalía General del Estado, el 9 % de los padres sufren violencia física y alrededor del 40 % emocional, lo que a juicio de Joya se ha convertido ya en un "problema social".

Ha sumado además el hecho de que en el último lustro se haya incrementado un 60 % el número de menores con medidas judiciales por este tipo de violencia en el entorno familiar, agresiones que a su juicio «se han implantado en la sociedad».

Junto al centro de Granada, que ofrecerá formación y actuará como residencial, ADHOC Project ofrecerá ayuda «ambulatoria» en Almería, Málaga, Córdoba y Sevilla con una metodología centrada en trabajar con los jóvenes en el ámbito emocional y en buscar con las familias la solución.