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Mentiras y mitos sobre los piojos

Conocer bien el desarrollo y forma de contagio de esta patología ayuda mucho a su prevención

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Dentro de unos pocos días los colegios se volverán a llenar de niños, y con ellos regresarán a las aulas los temidos piojos. La pediculosis es una patología muy habitual entre los niños, y más a la vuelta de vacaciones ya que han estado compartiendo toallas, gomas del pelo, gorras, etc... con otros niños y esto favorece al contagio. Según el Ministerio de Sanidad, entre un 4,9% y un 14% de los niños en edad escolar ha sufrido este problema alguna vez. Además, según estimaciones de Head Cleanners, empresa pionera española en la erradicación de piojos, uno de cada cinco niños tendrá piojos a lo largo de este curso.

Pese a que se trata de una patología muy común, los numerosos mitos y falsas creencias en torno a la pediculosis dificultan mucho su prevención y tratamiento, especialmente en esta época regreso a las aulas. Según afirma la doctora Aurora Garre, asesora médica de «Laboratorios Cinfa» existen algunos mitos sobre estos insectos que agravan el riesgo de contagio:

1. Los piojos van a lo sucio. Este es uno de los principales errores que se relaciona con la aparición de estos insectos. Durante años se ha pensado que tener piojos era síntoma de una mala higiene, pero no es así; de hecho, estos insectos prefieren el cabello limpio. Tener en cuenta este aspecto es muy importante en la época escolar porque muchos padres «ocultan» que sus hijos tienen piojos por vergüenza y eso hace que se acelere y facilite el riesgo de contagio entre los demás niños.

2. Lavar el pelo al niño para prevenir. El uso correcto de los productos pediculicidas es muy importante. Muchos padres utilizan estos tratamientos aunque sus hijos no tengan piojos. Los productos contra los piojos deben utilizarse solo en caso de infestación porque sino se podría terminar generando resistencias.

3. Los piojos vuelan y saltan de cabeza en cabeza. Este es un pensamiento equivocado. El contagio se produce al compartir peines, gomas del pelo, gorros, y cualquier prenda de vestir en la que puedan depositarse estos insectos. «Al contrario de lo que se piensa, los piojos no vuelan ni saltan de una cabeza a otra, sino que se agarran al pelo y se desplazan rápidamente de una cabeza infestada a otra cabeza sana», explica la doctora. Para deshacerse de ellos tampoco sirve con cortar el pelo o lavarlo repetidamente. La forma correcta de eleminar los piojos es utilizando los productos adecuados y cepillar el pelo con una lendrera -preferiblemente con el pelo húmedo ya que los piojos en este entorno se mueven más lentamente-.