Vacunar contra la gripe. ¿Sí o no?
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Vacunar contra la gripe. ¿Sí o no?

Qué es, para qué se utiliza, cómo funciona, es necesario ponérsela...

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El frío ha irrumpido ya con fuerza en buena parte de la península y las temperaturas comienzan a ser no ya otoñales, sino invernales. Esta etapa del año siempre viene acompañada de un clásico, la gripe. Una enfermedad infecciosa que hace décadas mataba y diezmaba poblaciones pero que, gracias a los avances médicos y a que nos hemos ido inmunizando, ahora ya no representa el mismo peligro salvo para la población denominada de riesgo: mujeres embarazadas, ancianos, niños o personas con sistema de defensas bajas.

No obstante, sigue siendo un proceso que nos dejará un par de días o tres fuera de combate, con pocas ganas de hacer nada, con fiebre y con una casi obligatoria estancia en la cama.

Andrea Masiá de Barbieri es una de las administradoras del grupo de Facebook (más de diez mil miembros) El médico de mi hijo. En este grupo varios pediatras y otros profesionales sanitarios contestan online y de forma totalmente desinteresada a las preguntas que diariamente plantean cientos de padres de todo el mundo. La doctora Masiá ejerce en el centro de salud San Pere de Ribes (Barcelona) y explica todos los detalles sobre la gripe.

—¿Qué es la gripe?

—Es una enfermedad infecciosa causada por una familia de virus que tienen un nombre tan particular como Orthomyxoviridae. De esta familia, tres de sus miembros, por así llamarlos, son los causantes de la gripe: Son los famosos Influenzavirus y se llaman A, B y C, los dos primeros son los causantes de gripe en el hombre.

—¿En qué consiste la vacuna de la gripe?

La vacuna de la gripe, así como otras vacunas que administramos a los peques, está elaborada en base a fragmentos de virus muertos. Cada año se elaboran vacunas diferentes dependiendo de las cepas que estén causando la epidemia de gripe.

Este año hay tres cepas diferentes con las que está elaborada la vacuna, todas tienen nombres muy raros por lo que no las citaré y una de ellas está derivada del virus de la gripe pandémica del año 2009.

—¿Cómo actúa la vacuna?

Sucede como con el resto de las vacunas, el organismo las reconoce como una infección y elabora anticuerpos frente a esos virus, pero a diferencia de las demás vacunas esta protección sólo dura una temporada por eso cada año es necesario volver a vacunarse a lo que añadimos que cada año los virus también son diferentes.

—¿Se puede vacunar a todos los niños?

—La vacuna no se puede administrar en menores de seis meses.

—¿Cómo es la vacuna para menores?

En cuanto a las dosis se administra en menores de nueve años dos dosis separadas por al menos cuatro semanas, y en los mayores de nueve años es suficiente con una dosis de vacuna.

—¿Cómo se distingue la gripe?

La gran mayoría de los catarros e infecciones respiratorias altas que vemos los pediatras en esta época del año no se corresponderán con gripe, ya que son otro tipo de virus como los rinovirus y los parainfluenza los que ocasionan resfriados en los niños.

Aunque habrá un porcentaje que tenga gripe se trata de una enfermedad con una buena evolución en la gran mayoría de los casos y que se resuelve espontáneamente.

Hay algunos síntomas que nos hacen pensar más en gripe que en un simple catarro como aparición de los síntomas en forma brusca:

•Fiebre alta

•Dolor de cabeza intenso

•Tos seca e intensa

•Dolores musculares intensos

•Mucha sensación de cansancio que puede durar hasta dos semanas.

En niños sanos (niños que no formen parte de los grupos de riesgo) es una enfermedad leve que se resuelve espontáneamente, que no necesita vacunación y que requiere el siguiente tratamiento:

•Reposo

•Adecuada alimentación: líquido para evitar exceso de moco y la deshidratación provocada por la fiebre.

•Evitar exposición a contaminantes ambientales

•Remedios «de la abuela»: gárgaras con sal y agua tibia, tomar miel con limón, cebolla.

•Si hay mucho malestar asociado a la fiebre o al malestar corporal administrar paracetamol o ibuprofeno según dosis pautada por su pediatra.

•Evitar cambios bruscos de temperatura.

•NO es necesario tratar la gripe con antibióticos a menos que haya una complicación ya que se trata de un cuadro vírico.

—¿En qué población está recomendada la vacuna?

•Enfermedad respiratoria crónica (fibrosis quística, displasia broncopulmonar, bronquiectasias, asma persistente moderada o grave)

•Enfermedad cardiovascular grave

•Enfermedad metabólica crónica (Diabetes mellitus)

•Enfermedad renal crónica

•Enfermedad inflamatoria intestinal crónica (en el caso de los niños con enfermedad celíaca no hay consenso en si es necesario su administración por lo que dependerá de cada pediatra o gastroenterólogo infantil la decisión)

•Inmunodeficiencia congénita o adquirida (excluido déficit aislado de IgA)

•Asplenia funcional o anatómica

•Enfermedad oncológica

•Enfermedad hematológica moderada o grave

•Enfermedad neuromuscular crónica y encefalopatía.

•Síndrome de Down u otros trastornos genéticos con factores de riesgo.

—¿Cuáles son las contraindicaciones generales de la vacuna contra la gripe?

•Reacción alérgica grave a los componentes de la vacuna

•Antecedentes de reacción grave a una dosis previa de la vacuna.

•Reacción alérgica grave (anafilaxia) al huevo.

•Niños menores de 6 meses.

—¿Y sus efectos secundarios?

La gran mayoría son a nivel local:

•Enrojecimiento, entumecimiento de la zona, que mejora con frío local.

•Al ser una vacuna con virus muertos no puede contraer la gripe por estar vacunado, aunque puede presentar fiebre o malestar general a las 48 horas de administrada.

—¿Cuál es su recomendación como pediatra?

Sabiendo cómo se contagia la gripe podemos ayudar a prevenirla: el virus puede estar en el aire (la persona infectada que ha tosido o estornudado) y en los objetos que puede haber tocado, por lo que lo más importante son las medidas básicas cómo el lavado de manos frecuente (es una buena oportunidad para que si los peques o no tan peques de la casa no tienen el hábito incorporado lo hagan); taparse la boca al toser o estornudar , no compartir objetos personales con personas que puedan estar afectadas y no tocarse ojos, nariz y boca .

Si los niños conviven con adultos que entran en los grupos de riesgo estos sí deberían vacunarse.