«Somos personas responsables, con capacidad de sufrimiento y superación»
Un técnico de un Centro de Rehabilitación Laboral conversa con uno de los usuarios - JCCM
DISCAPACIDAD POR ENFERMEDAD MENTAL

«Somos personas responsables, con capacidad de sufrimiento y superación»

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«Somos personas responsables, con capacidad de sufrimiento y superación». Es lo que ha demostrado Juan Miguel Calleja, ingeniero de telecomunicaciones (tres idiomas) que a los 39 años se la vuelto a reposicionar y reciclar en el mercado de trabajo dedicándose ahora al entorno online. Pero su camino no ha sido nada fácil. Llegó un momento en su vida que sus responsabilidades como consultor le jugaron una mala pasada. «Una experiencia desastrosa», recuerda. Los efectos de la presión laboral le causaron un trastorno por enfermedad mental. Gracias al trabajo en uno de los Centros de Rehabilitación Laboral de la Comunidad de Madrid ha vuelto a recuperar la confianza. Fue contratado como becario por una pequeña agencia de publicidad en Madrid demostrando que las personas con discapacidad por enfermedad mental pueden estar integradas con el resto de trabajadores y desempeñar las mismas funciones. «En ocasiones —cuenta— había situaciones que no sabía manejar pero siempre había un compañero que me ayudaba y me permitía salir adelante».

Estos son algunos de los testimonios que se han recogido en la Jornada de Recursos Humanos, Responsabilidad Social y Discapacidad por Enfermedad Mental, organizadas por la Fundación Mapfre y la Red de Centros de Rehabilitación Laboral de la Comunidad de Madrid. En este foro, profesionales y las propias personas con discapacidad por enfermedad mental han demostrado que la integración laboral de este colectivo es posible, sin más ni menos problemas que los que surgen en el día a día al desarrollar una profesión.

Romper los tabúes

El propio jefe de Juan Miguel, Juan Miguel Flores, que dirige la agencia de publicidad JM360 para la que trabajó, ha contado a un auditorio de profesionales (psicólogos, terapeutas, rehabilitadores...) cómo la «gratificante experiencia» laboral con este ingeniero le ha hecho romper los tabúes que todavía existen respecto a la integración laboral de las personas con enfermedad mental. «Pensába qué reacciones iba a tener en el trabajo, si le tenía que comentar a los compañeros su discapacidad, si había que tratarle con algodones...», explicó Juan Miguel Flores. Pero comprobó que «no hay que hacer nada especial». Solo ofrecerles una oportunidad para trabajar y demostrar sus capacidades.

Las empresas pueden crear una red de centros para formar a este colectivoEn este foro se ha hecho una llamada de atención a la empresa para que contribuya, como parte de su responsabilidad social corporativa, a dar salidas laborales a este colectivo. La catedrática de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad Complutense de Madrid, Yolanda Sánchez-Urán, planteó la necesidad de ser más imaginativos en los modelos de gestión de Recursos Humanos. En su opinión, a pesar de la crisis se pueden buscar soluciones para todos. Por ejemplo, que las propias empresas crearan una red de centros de formación para las personas con discapcidad o que los mayores de 55 años, víctimas de los ERES, trabajaran media jornada para la empresa y la restante en la formación de este colectivo.