Los cinco tipos de papás que existen hoy
A los padres les da «menos vergüenza mostrar cariño a sus hijos» - fotolia

Los cinco tipos de papás que existen hoy

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Si hay una faceta en la que los padres españoles están ganando terreno en los últimos tiempos es en demostrar cariño a sus hijos. Cada uno con su propio estilo educativo, sus principios y valores, han avanzado en expresar su afectividad hacia su prole. «Les da menos vergüenza mostrar cariño. Es más frecuente ver que, en público, dan un beso, un achuchón o dicen "te quiero" a su hijo», afirma la psicóloga Gema Theus.

No les ha quedado más remedio. La incorporación de la mujer al mercado laboral y la evolución de las familias les ha conducido a asumir los roles tradicionalmente exclusivos de la madre. «Hoy en día cualquiera de los progenitores es el encargado de la alimentación, la higiene o la aplicación de premios y castigos. Podríamos decir que los padres son más maternales. Pero no olvidemos las posibles reticencias que todavía persisten en algunos en realizar ciertas tareas como cambiar pañales o bañar a los pequeños. Afortunadamente, estos estereotipos están más desterrados de la mente masculina», dice Noemí Fernández, psicóloga experta en psicoterapia infantojuvenil y de la adolescencia y directora de ISEP Clínic Granada y Málaga.

Algunos, aunque los menos, ya comparten la baja de maternidad, disfrutan de su propio permiso de paternidad y hasta de lactancia, e incluso solicitan excedencias para el cuidado de hijos. Aún así, los padres españoles «han cambiado más su mentalidad que los hechos. Para ellos la paternidad es algo gratificante, pero eso no significa que disfruten despertándose por la noche para atender al niño o saliendo del trabajo cuando su hijo tiene fiebre», estima Gema Theus.

Cultivar emociones

En cualquiera de los casos, el buen padre se puede hacer con el crecimiento y el desarrollo de su hijo. «Ahora el padre también proporciona afecto, apego y vínculo. Y eso se puede aprender: tiene que cuidar no solo los aspectos físicos, sino también esa inteligencia emocional más propia de la madre. Hoy en día debe ser capaz de sentarse y escuchar a su hija de cuatro años que le han pegado en el colegio y entender que eso hacer sufrir a la niña», aconseja Sergi Banus, psicólogo infantil y director del gabinete Psicodiagnosis. Aprovechar las rutinas diarias, como ir a buscar al niño a la escuela, leerle un cuento o jugar con él ayuda a conectar con los hijos.

  • «Para ser un buen padre hay que saber qué necesita nuestro hijo»
«Y ese trabajo es constante», en opinión de Noemí Fernández. «Si queremos ser un buen padre es importante saber qué necesita nuestro hijo, de modo que podamos ir modificando nuestro comportamiento en función de esas necesidades», recomienda.

Por todo ese esfuerzo que muchos realizan para involucrarse en el cuidado y desarrollo de sus hijos y porque empiezan a cambiar las cosas: Feliz Día del Padre.